Apertura de pecho

Apertura de pecho

Es bien sabido que la postura corporal es un reflejo de cómo nos relacionamos con nuestro entorno. Por eso, quienes tenemos una personalidad introvertida y tímida (como ocurre en mi caso), tendemos a mostrarnos encorvados. Encorvarse es una reacción inconsciente con la cual buscamos ir hacia el mundo interior y refugiarnos en él. Creemos que así nos protegemos de factores externos evadiendo  emociones que no deseamos experimentar. Gracias a mi práctica de Yoga, hoy en día puedo decir que he mejorado notablemente mi postura física, lo cual no es sino un reflejo de una postura interior más estable y abierta. La práctica constante de aperturas de pecho ha mejorado notablemente mi actitud ante el mundo y ante mí misma y poco o poco se han ido desvanecido los miedos que producían ese efecto tortuga en mí.

Otro de los casos en el que se adopta esta postura jorobada en las mujeres, es cuando ocurre la transformación de niña a mujer y existe el factor inseguridad. Al convertirnos en madres, también tendemos a doblarnos hacia delante, no sólo por el peso de los senos y del bebé sino también por el efecto psico-emocional de volvernos protectoras. Buscamos cobijar y proteger a nuestro bebé el cual casi siempre está a la altura de nuestro pecho.

Existen muchísimas posturas para trabajar la apertura de pecho que nos ayudan a fortalecer los músculos alrededor de la escápula y estabilizar hombros y omóplatos. Siempre es recomendable, junto con estas posturas, trabajar torsiones. Combinar las posturas hacia atrás con las torsiones permite  estirar los músculos y ligamentos involucrados, además,  la columna absorbe mayor cantidad de nutrientes y tanto la columna como el pecho, los hombros y el cuellos obtienen una mayor movilidad.

Las posturas de apertura de pecho,  nos expanden del centro a la periferia, es decir, desde el  centro del cuerpo  hacia las extremidades. Estas aperturas se van desarrollando poco a poco con cada práctica, movilizando, reacomodando y fortaleciendo nuestros sistemas óseo, articular, y muscular, haciéndolos trabajar en armonía, con el balance natural con el que deben  funcionar.

Hablando de planos más sutiles, a medida que vamos trabajando las aperturas de pecho se genera un movimiento energético del cuarto chackra (anahata chakra) ubicado a la altura del corazón. Liberando la energía bloqueada en esta área, es posible remediar algunos problemas respiratorios, problemas cardiacos y trastornos  emocionales como el miedo irracional a la soledad o al compromiso, disfunciones típicas de bloqueos energéticos en esta área.

Otro de los beneficios de las aperturas de pecho es el fortalecimiento del sistema inmunológico. Debido a que adoptamos una nueva postura ante la vida, nos sentimos capaces de enfrentar situaciones y retos que antes nos parecían imposibles. Con la práctica constante de aperturas de pecho vamos dejando de tener miedo a ser vulnerables y por ende aumentan nuestras defensas.

Trabajando en nuestra práctica de Yoga, cultivamos cualidades como el desapego y la  estabilidad emocional ante cualquier circunstancia. Posturas como Urdhva-Dhanurasana (El Puente) nos ayudan a sentirnos heroicos  y  ver el mundo desde otro punto de vista, concebir otras posibilidades. Esta y otras posturas hacia atrás nos ayudan a trabajar  el reto a los límites. Siendo constantes en su práctica podemos comprender que somos capaces de ir más allá de lo que creíamos posible. Las asanas (posturas de yoga) que son un reto para nosotros, son las mejores para trabajar la solidez  mental y emocional, aumentando así la confianza en nosotros mismos.



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