Cómo decirle que “no” a mi jefe

Decirle que “no” al jefe es una de los miedos más grandes que he observado y yo mismo he tenido a lo largo de mi carrera profesional. Vivimos en un mundo de constantes cambios, donde la tecnología, globalización, reducción de personal, competencia férrea, guerra de precios, cambios en la conducta del consumidor, crisis económicas, reinvenciones en las compañías que requieren competencias diferentes para los trabajos, etc., hacen que cada día haya menos trabajos, las empresas necesiten menos personal y que conseguir trabajo sea cada día más y más difícil.

Esta es la regla en la mayoría de los países del mundo, con la excepción de unos pocos países como Panamá, donde la demanda de trabajo es menor que la oferta, y sin embargo en estos países los empleados tienen que aprender a decirle que “no” al jefe antes de crear una situación muy desagradable que los haga cambiar o perder el trabajo y probablemente sacrificar una carrera importante en una empresa.

Este artículo está basado en mis experiencias personales poniéndome los dos sombreros, el de jefe y el de subordinado en diferentes culturas y diferentes niveles gerenciales, lo que he aprendido observando estas situaciones con mis compañeros de trabajo y mis colegas, y mi práctica de consultoría.

Hay varios factores que debes que debes tomar en cuenta:

  • Tu relación con tu jefe es vital para tu trabajo y debes tratar de llevarla lo más armoniosa posible
  • Muchas veces los criterios de despido o reducción de personal se basan en la calidad de las relaciones entre las personas, principalmente con tu jefe y el director del departamento, más que en las competencias para realizar el trabajo
  • Tu jefe primero que nada es un ser humano con emociones que puede reaccionar irracionalmente
  • Algunas veces los jefes, y me incluyo, no contamos la cantidad de asignaciones que le damos a nuestros subordinados ni tampoco sabemos el tiempo que requiere el subordinado para terminar las asignaciones
  • Si un empleado no le dice a su jefe que está sobrecargado de trabajo, y me incluyo en este grupo, el jefe supone que lo puede manejar sin ningún problema. Por ello, debes comunicar cuando estás sobrecargado de trabajo porque si no los jefes asumimos que todo está bien.

Los empleados deben entender que decirle que “no” a tu jefe no es malo y que muchas veces puede mejorar la comunicación y el trabajo en equipo. Anecdóticamente mientras trabajaba en este artículo le asigné una nueva tarea a uno de mis empleados como urgente y ella me preguntó de una manera muy cordial, estamos cambiando la prioridad de los proyectos que tengo. No es más importante el proyecto “A” en que estoy trabajando en este momento. Por favor dame directrices. Eso en vez de tomarlo mal, lo tomé como algo muy bueno, ella entendía los objetivos y la estrategia y me estaba ayudando a no perder foco de lo importante versus lo urgente.

Una vez tuve un jefe, que tenía poco tiempo en la compañía, y le decía que si a la alta gerencia a todo lo que le pedían, sin conocer los proyectos ni la factibilidad de los mismos por miedo a decir “no”. En un caso particular se comprometió en duplicar un análisis competitivo muy complejo que yo había hecho en USA en Europa donde no teníamos las fuentes, la experiencia ni ninguna referencia que nos permitiera realizar un estudio profesional. Dos horas de explicaciones de por qué no se podía replicar el proyecto no me sirvieron de nada porque él ya se había comprometido. Perdimos dos semanas de trabajo e hicimos una de las peores, o la peor presentación de mi vida, en una reunión con los gerentes de mercadeo a nivel mundial.

Su miedo a decir “no” afectó mucho nuestra reputación de profesionales serios y nuestra credibilidad a la hora de presentar otros análisis. Afortunadamente, el equipo mundial conocía mi profesionalismo y sabían que lo que me habían pedido era una imposición de algo que no podíamos hacer con la información y experiencia que teníamos. La reputación que salió afectada fue la de mi jefe con el presidente (CEO) y fue una de las muchas razones porque lo despidieron antes del año de contratarlo. El no saber decir “no” fue una de las causas porque perdió su trabajo.

A la hora de decirle que no a un jefe debemos recordar que ellos son humanos y también se pueden equivocar sin mala intención, tenemos que escoger el momento apropiado, lo debemos hacer de una manera muy cordial, sustentar con base porque no podemos hacer una asignación y tratar de dejar que el mismo jefe tomé la decisión después de escuchar nuestros argumentos.



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