Cómo empezar a ejercitarte desde la comodidad de tu casa

Cómo empezar a ejercitarte desde la comodidad de tu casa

Está comprobado que el ejercicio tiene muchos beneficios, tanto para el cuerpo como para la mente. Incluso, puede aumentar la autoestima y mejorar tu ánimo. ¿Quién lo diría?

Imagina en tu mente un deportista regular: alguien que se ejercita casi todos los días, tan fácilmente como tú y yo cepillamos nuestros dientes por la mañana. Ahora, imagínalos haciendo ejercicio. ¿Dónde los ves? ¿En un gimnasio? ¡Inténtalo de nuevo! Según las encuestas realizadas por los Institutos Nacionales de Salud, es más que probable que esa persona se ejercite en casa.

¿Qué es un gimnasio de todos modos? Un edificio con un montón de cosas pesadas que te cobra por atravesar la puerta de entrada; no hay nada mágico allí. Hacer ejercicio en casa puede ser igual, si no más eficaz, especialmente para aquellos de nosotros con días repletos de diligencias, viajes diarios, trabajos y familias. Entonces, con algunas cosas pesadas propias y algunas estrategias simples, puedes comenzar el hábito de hacer ejercicio en casa hoy.

1-    Encuentra un programa que te entusiasme

Las barreras más comunes para hacer ejercicio son la falta de tiempo, la motivación y el miedo a hacerlo mal. Ya que hacer ejercicio en casa te ayudará a ahorrar tiempo, encontrar un programa escrito por un profesional que te entusiasme resolverá esas otras dos barreras.

Hay muchos libros, DVDs, entrenamientos de televisión a pedido y canales de YouTube que te facilitarán la forma, las cargas y el volumen adecuados. Aun así, para aquellos de ustedes que encuentran desalentadoras las búsquedas en Internet, les recomiendo el programa del entrenador Stevo “Levanta algo pesado cada día”.

2-    Consigue algo pesado

Ya sea para un DVD de ejercicios o el programa de Stevo, necesitarás un objeto pesado. Cualquier buen programa tendrá recomendaciones específicas que debes seguir, pero no es completamente necesario. Si crees que es pesado, será suficiente. Si crees que es demasiado pesado, busca algo menos pesado.

Ejemplos obvios serían pesas rusas y mancuernas. Ejemplos más fácilmente disponibles (y estas son cosas que realmente usan las personas) incluyen hornos holandeses, montones de biblias, sacos de comida para perros, tierra para macetas, bolsas de lona llenas de zapatos viejos y mis favoritos personales: bebés y perros (oye, si son gorditos, cuentan).

3-    Sé razonable

El objetivo de este programa es hacerlo todos los días. Eso significa 1) no lastimarse porque no podrás hacer el programa desde tu cama y 2) ser razonable porque si te esfuerzas demasiado, probablemente no querrás volver a hacerlo (porque estarás adolorido en cama). Así que sé consciente.

4-    Recuerda, rutina, recompensa

Finalmente, la forma en que vamos a hacer este programa todos los días es formar un hábito. Los hábitos funcionan en un bucle simple que se realiza a diario: acéptate, haz la rutina y luego recompénsate. Así que aquí está el programa:

Día 1:

  • Paso 1) Establece un recordatorio basado en algo que ya haces todos los días, como hacer café.
  • Paso 2) Cuando estés haciendo café, recoge el objeto pesado y llévalo hasta que termines. ¿Cómo sabes cuándo terminas? Tan pronto como tengas la idea, “Creo que he terminado”. Ya terminaste. Deja lo pesado.
  • Paso 3) ¡Recompénsate! Di: “¡buen trabajo!” o “¡me volví más fuerte!” o “¡soy increíble!” o cualquier otra cosa que te haga sentir bien. Tal vez tomes un sorbo largo y agradable de ese café recién hecho. Innumerables estudios de hábitos han demostrado que recompensarse es absolutamente crucial para formar nuevos hábitos.

Día 2 y siguientes:

Al igual que el día 1, excepto que recoges lo pesado y lo llevas más lejos.

5-    Invita amigos

Si quieres motivación o quieres evitar pegarte un tiro cada vez que hagas ejercicio gracias al aburrimiento o al dolor, planea tus rutinas con tus amigos. Será mucho más interesante saltar la cuerda, trotar o lo que sea que quieras hacer si hay alguien a tu lado. De esta manera, se pueden dar ánimos entre ustedes mismos y pueden desarrollar ese lado competitivo de no querer parar antes que el otro.

Además, tendrás la recompensa de manera automática porque se pueden sentar a charlar luego de haber terminado. En serio, todos ganan, así que busca a alguien que quiera empezar a ejercitarse y comiencen juntos.

Hacer ejercicio en casa es una excelente manera de convertirte en un deportista habitual, ya que tienes la barrera de entrada más baja. Incluso, programas y rutinas muy simples te ayudarán a fortalecerte y acostumbrarte a entrenar.

Y si ya te ejercitas esporádicamente, nada te mantendrá en hábito de manera más efectiva que compartir tus sesiones de sudor con amigos y familiares (recuerda, ¡tu hijo cuenta!). Entonces, mira alrededor de tu casa y encuentra algo pesado. Lo más importante para tener éxito es crear un plan, así que ¡manos a la obra!



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