Cómo encontrar tiempo para meditar

Cómo encontrar tiempo para meditar

Por Mindful Staff | 25 de agosto, 2017

freshidea/Adobe Stock

Traducción: Silvia Porraz.

¿Cómo saber cuándo es un buen momento para meditar? Siempre tendrás otras cosas por hacer, y puede que no siempre te sientas particularmente inspirado para meditar. Para que sea efectiva, la meditación tiene que ser una cita que mantienes, y no algo que haces cuando te apetece. Sin embargo, hay momentos durante el día cuando puedes obtener más beneficios trabajando que meditando, debido a que estás quitando elementos de tu paisaje mental, los cuales pueden interrumpir tu paz mental. También están los asuntos usuales de la vida: juntas, reportes, clases y cosas similares, los cuales no califican como distracciones, y no siempre pueden ser negociados. Así que tienes que ser flexible y buscarle la vuelta a los momentos de mucha actividad. Aquí tienes 6 tips para encontrar tiempo para meditar:

  1. Agenda tus meditaciones. Agendar la meditación puede parecer poco romántico, un poco como personalidad tipo A, un poco perfeccionista. Pero agendar algo significa que es importante. Escribir algo, especialmente si se hace a mano en una hoja de papel, tiene un efecto poderoso en la memoria. Al escribir un horario para tu meditación, te comprometes a esa cita. Al mismo tiempo te dices a ti mismo que valoras tu propio bienestar lo suficiente como para tomar un tiempo para ti durante el día.
  2. Escoge un horario con pocas distracciones. El mejor momento para meditar es a primera hora de la mañana, antes de que te hayas sumergido demasiado en las actividades del día, para que no tengas que apartarte del trabajo una vez iniciado. Después del atardecer es otro buen momento para meditar, especialmente si sientes que ya has cumplido con las metas que te habías puesto para el día y sientes que legítimamente puedes dar por concluido el trabajo de la jornada. Más tarde o más temprano que en esos dos momentos, probablemente estés dormido o adormilado, así que utiliza estas dos ventanas de oportunidad si puedes, no ambas, pero en algún punto de esos dos momentos, encuentra algunos minutos.
  3. Encuentra pequeños espacios en tu agenda. Pareciera que es un requisito cultural el pretender estar extremadamente ocupado. Pero el día promedio no es un bloque sólido de actividad —es más bien como un queso suizo. La clave para encontrar un poco de tiempo personal es buscar las pequeñas burbujas de aire. Recuerda, estamos hablando de solo unos pocos minutos a la vez. La mayoría de las personas no tienen el lujo de grandes espacios libres de dos a cuatro horas, pero casi todos podemos encontrar espacios de entre uno a veinte minutos.
  4. Comprométete con tu horario de meditación. Una vez que hayas identificado los mejores momentos para meditar, agéndalos y comprométete por escrito. Cuando llegues al momento agendado, deja lo que estabas haciendo y prepárate para meditar. Date cuenta de que surgirá algo que te tentará a desviarte del plan: recibirás una llamada, una fecha de entrega cambiará, tu correo electrónico y redes sociales sonarán repetidamente.
  5. Para únicamente por emergencias. Distingue entre las verdaderas emergencias que requieren tu atención y el rutinario miasma de ruido que debe ser evitado. Quizá tengas algunas dificultades para diferenciar entre las emergencias y el ruido. Pregúntate: “¿Puede esto esperar un par de minutos? ¿Perderé mi reputación si no atiendo esto en este preciso minuto?”. Dile a tu yo obsesivo-compulsivo que puedes regresar directamente a cualquier asunto que surja apenas termine la meditación. Incluso, puede que después de meditar, manejes mejor la situación a diferencia de como lo hubieras hecho antes.
  6. Medita de todos modos. Si continúas teniendo problemas para soltar algunas cosas, medita de todos modos. Es mejor meditar estando distraído que no meditar en absoluto. Si te pierdes una sesión porque no puedes dejar lo que estás haciendo, no te preocupes: vuelve al camino en la siguiente sesión que hayas agendado. Pero no sientas que debes pagar  penitencia añadiendo tiempo a tu siguiente sesión: no es productivo ahogarse en la culpa. Esto no se trata de cumplir un ideal imaginario de perfección, se trata sobre ti desplegando tu propio camino de desarrollo.

Este fragmento fue adaptado de Meditation for Multitaskers: Your Guide to Finding Peace Between the Pings (Adams Media, una división de  F+W Media, 2011) por David Dillard-Wright, PhD.

 

Fuente original https://www.mindful.org/how-to-find-time-to-meditate/



Deja tus comentarios aquí: