¿Cómo trabajar en tus metas sin obsesionarte?

¿Cómo trabajar en tus metas sin obsesionarte?

Muchas personas tienen metas muy claras y consideran que saben lo que quieren, y lo que tienen que hacer, lo que les apasiona, tienen un plan para cumplir estas metas, y se sienten motivados cada día a continuar trabajando en ello.

Sin embargo, existen casos en los que hemos planificado tanto y sentimos esas metas tan de cerca que podemos terminar obsesionados con estas y con el futuro, y dejar de disfrutar del presente, muchas veces sin siquiera notarlo.

Esto no significa que tener metas, un plan y saber lo que queremos sea malo; al contrario, estas son cosas muy importantes, pero deberíamos recordar que el presente continúa, y vale la pena disfrutarlo.

¿Son todas las pasiones sanas?

El psicólogo estadounidense Scott Barry Kaufman, autor del libro Ungifted: Intelligence redefined, realizó una colaboración con el canal de YouTube Big Think, donde habla de dos tipos de pasiones.
En este video, se refiere a cómo, en algunos casos, tenemos una pasión y esta crece naturalmente con nosotros, en armonía con nuestra vida, sentimos que tenemos el control sobre esta y es congruente con nuestra identidad.

Mientras que el otro tipo de pasión, la cual define como “pasión obsesiva”, es aquella que se convierte en una obsesión, y no es congruente con nuestra identidad, pues la seguimos por factores como autoestima, satisfacer a alguien, etc.

Concluye diciéndonos que no deberíamos seguir nuestra pasión, sino ser una/o con nuestra pasión. Por ello, el primer tipo de pasión, pasión armónica, es más saludable.

Si tienes metas y pasiones, estos consejos podrían ayudarte a alcanzarlas sin obsesionarte

1. Sé honesta/o

En algunos casos, decidimos que realmente hemos descubierto nuestra pasión, y en verdad sentimos que estamos disfrutando lo que estamos aprendiendo y lo que estamos haciendo, pero también comenzamos a sentir mucha presión, constantemente sentimos que el tiempo no es suficiente y que aún tenemos mucho que hacer.

Esta situación no es saludable y probablemente hay algo que no está yendo bien con lo que creemos que es nuestra pasión, y en muchas ocasiones, el problema es que confundimos algo que nos gusta, con lo que queremos hacer.

No es siempre el caso que estamos equivocados con respecto a lo que hemos decidido hacer. Pero deberíamos asegurarnos de que estamos haciendo algo por nosotros, y no por factores externos como querer encajar, querer satisfacer a alguien y la fama.

2. Fija metas realistas

Tener metas es algo muy bello e importante para nosotros, porque nos dan perspectiva, y nos muestran el camino que debemos seguir para alcanzarlas. Pero algunas veces nos fijamos metas tan grandes que sentimos que nunca llegaremos allí.

Esto no se trata de no mirar más alto y no querer más, sino de ser realistas con el rango de nuestras metas en relación con nuestro tiempo y nuestras habilidades actuales.

Por ello, es muy importante dividir nuestras metas más grandes en metas más pequeñas, que sean más manejables y más específicas. Esto nos dará dirección, y cada vez que cumplamos una de estas, no solo estaremos más cerca de nuestra meta final, sino que también sentiremos gratificación.

3. Aprende a disfrutar la práctica

Practicar es usualmente visto como eso que todos sabemos que tenemos que hacer, pero que, en algunos casos, casi nunca hacemos, porque podemos percibirlo como aburrido o difícil.

El problema con este enfoque es que la mayoría de nosotros estamos acostumbrados a que cuando se trata de practicar, solo hacemos tareas repetitivas, y más importante, solo hacemos lo que ya hacemos bien.

Pero practicar en realidad se trata de mejorar nuestras debilidades. Por supuesto, esto puede ser muy incómodo, pero debemos recordar que no hay mucho que perder, no hay fracaso en cometer un error mientras practicamos.

Además, el hecho de que practiquemos de forma efectiva, y que mejoremos más cada vez, nos permitirá expresarnos mejor o hacer más con lo que nos gusta, gracias a nuestras habilidades.

4. Disfruta del presente

Este puede sonar como un consejo extraño, o simplemente como algo bueno, pero que no nos ayudará directamente a cumplir nuestras metas. Una parte muy importante de trabajar en lo que queremos es aprender a no obsesionarnos y a manejar el estrés y la ansiedad.

Por ello, en lugar de evitar cualquier posible fuente de alegría o diversión, tómala. Por supuesto que necesitas práctica, esfuerzo y dedicación para cumplir con tus metas. Pero esto no es equivalente a congelar nuestra felicidad hasta que estemos donde queremos.

Aprovecha las oportunidades que cada día te brinda para relajarte, divertirte y pasar tiempo con las personas valiosas para ti. Lo importante es encontrar un balance y aprender a concentrarnos en lo que estamos haciendo, de esta forma podremos trabajar efectivamente en lo que queremos y disfrutar tanto como podamos cada día.



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