¡Confía!

“No te muevas. No te muevas hacia nada y no te muevas fuera de nada. En este instante permanece quieto” Papaji

Un artefacto no puede estar encendido y apagado al mismo tiempo. Oprimes el botón para encender o apagar, pero no existe eso de que está medio ON o medio OFF. Lo mismo sucede con los seres humanos: estamos Presentes, Ahora, o no lo estamos. Estoy cien por ciento entregado a lo que estoy haciendo o estoy dudando, estoy totalmente meditando o estoy sumergido en el caos de la mente y el ego. Confío o dudo. Estoy en amor o estoy en miedo. 

En nuestro día a día a veces no podemos ver la diferencia, el contraste, cuando estamos sumergidos en la segunda opción de las anteriores oraciones, la diferencia es inmensa, obvia y contundente. Es tan simple como gentileza o violencia.

No se trata de ir por la vida negando la realidad que sucede afuera, negando la posibilidad de que hay situaciones que se salen de nuestras manos, planes o deseos más amorosos. Tampoco tiene que ver con vivir enajenados de los tiempos que vivimos, en los que sí, hay violencia; sí, hay inseguridad; sí, hemos pasado por crisis; sí, hay muchos cambios… que por demás han existido siempre, y que no podemos evadir recitándonos una y otra vez que debemos tener una mente positiva. No se trata de autoconvencerte. No. Es un asunto incluso más sencillo, requiere de menos esfuerzo.

¿Cuánto tiempo del día inviertes en decirte a ti mismo que no deberías juzgar lo que sucede o recriminarte lo que haces o ser tan pesimista con tus propios proyectos o relaciones? Nos pasamos años analizando lo que está mal en mí, en mi pareja, mi hijo, el mundo… Sintiendo que de un momento a otro algo puede salir mal, confiando en que Murphy va a aparecer en cualquier instante o en que parece demasiado bueno para ser verdad

Enfocarte en el OFF, en el caos, te agota emocional, física y mentalmente. Te vas enfermando poco a poco y no te das cuenta. Ponemos nuestra energía y atención en el OFF, no en el ON y en la permanencia de ése encendido. ¿Porqué inviertes más tiempo en buscar lo que está errado, lo que anda mal en tu vida o la de los demás y no en lo que está PERFECTO? Bueno, porque es un hábito que aprendemos, porque los modelos nos dicen que, de hecho, algo está mal en tu vida, porque nos dijeron en algún momento que debes ser diferente a como eres, tener cosas diferentes a las que tienes…

¿Qué tal si te digo que nada de eso es cierto? Que allí, dentro de ti siempre estás en ON? Es una cuestión de enfoque: tu mente esté entrenada desde el estrés y el caos para crearte ilusiones que parecen muy reales y que desatan todo tipo de emociones encontradas que te causan miedo, desasosiego, duda. Esto es tan simple como hacerle caso a la excusa rebuscada de ésa vocecita en tu cabeza que te dice que algo que anhelas no sucederá o no te saldrá bien porque “la gente es malintencionada”, “tienes mala suerte”, “todo te sale mal”, “mercurio está retrógrado”, “siempre me saboteo”. ¿Por qué no lo haces más simple y gentil para ti? Es mucho más sencillo crear un nuevo y maravilloso hábito: confiar. Es más simple, más gentil. No necesitas hacer nada en especial, sólo ir hacia adentro conscientemente comenzando por observarte, apreciarte, agradecerte, conocerte.

confia1Encuentra ésa serenidad interna para que seas capaz de sorprenderte y enamorarte de quien eres a cada minuto, estar completamente en certeza de que estás en ON y que desde ése estado, todo lo puedes. No hay nada en el mundo que te propongas desde la claridad interior, tu propia plenitud, amor y total convicción que no puedas lograr. Confía en quien eres, descansa en tu propia energía y apodérate de ella, descubre o re-descubre tus potencialidades, habilidades, ésas áreas en las que sí eres magnífico, único, especial y parte de allí, pero deja de poner atención, enfoque a lo que sientes deberías cambiar o que está mal o que son tus debilidades. 

Puedes seguir año tras año preguntándote por qué tienes esos defectos o debilidades o simplemente puedes comenzar a poner toda tu energía en tu capacidad de desarrollar tu calma interior, respirar conscientemente y maravillarte por quien de hecho, eres.

¿Cómo lo haces? 

  • Continúa haciendo de tu práctica de la meditación, respiración consciente, pranayama, un hábito diario. Dos o tres veces al día, entre 10 y 20 minutos cada vez. 
  • Si no tienes aún una técnica de meditación -no visualización-, puedes practicar una bastante sencilla de aprender que aparece en este artículo: La Felicidad Es Tu Decisión
  • Observa y mantente atento cada vez que estás desenfocado y deja de hacerlo, sin recriminarte, sin regaños. Vuelve adentro, a lo básico y simple, respira. Aprende a elegir y haz la elección.

¿Cuándo quieres comenzar a hacerlo? Recuerda: Hazlo simple, hazlo fácil, hazlo Ahora. ¡Es posible!

 



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