El fin del acoso comienza contigo

Otro adolescente se suicida debido al acoso del que era víctima por parte de sus compañeros de clase. Pensaba que era el mismo del que hablaban en las noticias la semana pasada, pero no, es uno más. Las estadísticas están aumentando de forma alarmante.

Parece que un día nos despertamos y habíamos pasado de las bromas pesadas al gordito de la clase, al cerebrito de la clase, al cuatro ojos de la clase; a palabras y acciones tan hirientes que algunos no son capaces de sobrevivir. A lo mejor siempre existió. A lo mejor no tenía nombre, no salía en las noticias.

el_fin_del_acoso3Sin lugar a dudas las redes sociales, así como han servido para compartir información valiosa, también han servido como instrumento de agresión por parte de los acosadores o “bullies”. El someter al escarnio púbico a sus compañeros por el solo placer de sentir que son superiores se ha hecho mucho más fácil y a mayor escala con el uso de la tecnología y en consecuencia, la humillación es mayor.

Pareciera que ha aumentado la intolerancia hacia los demás. El ser diferentes por cualquier razón le da a un grupo de adolescente una excusa para agredir, para someter.

Pero tan alarmante como la escalada de agresiones, está la escogencia del suicidio como única salida. Así como perturba que los jóvenes se hayan convertido en vehículos de la violencia, preocupa la poca capacidad que tiene esta generación para lidiar con los obstáculos en la vida. ¿Por qué un adolescente piensa que es mejor suicidarse que dar la cara?

Tanto el acoso como el suicidio son problemas multicausales, por lo tanto su solución no tiene una fórmula única. Además requiere de la participación de los mismos jóvenes, de los maestros, de autoridades y de cada uno de nosotros.

Sin embargo, por una parte hay que empezar. Como dice el slogan del Centro Nacional de Prevención del Bullying: “El fin del acoso, comienza contigo”.  Y en estos días en que se celebra la Semana sin Sobrenombres o sin Insultos (No Name-Calling Week) quiero invitar a los padres a comenzar en casa con el ejemplo, tomar  medidas para evitar que nuestros hijos sean víctimas de los acosadores, o que se conviertan en uno de ellos.

  • el_fin_del_acosoDile a tu hijo que lo amas. El hecho de que sean nuestros hijos no quiere decir que ellos sepan que los amamos. Hay que decirlo, manifestarlo. Darles la seguridad de que son valiosos.
  • Incúlcales el respeto y la tolerancia con el ejemplo. Es tentador echarle la culpa a los medios y a los colegios, pero nosotros somos su primer entorno. Somos nosotros quienes moldeamos a nuestros hijos con nuestras propias palabras y actitudes.
  • Ayúdalos a construir su propia autoestima. Nadie es perfecto, pero todos tenemos algo bueno que ofrecer. Refuerza esa característica.
  • Abre los canales de comunicación, que se sientan seguros y sin vergüenza de acudir a ti a la hora de enfrentar un problema. Según la organización Teens Against Bullying (Adolescentes contra el Acoso) entre las razones que citan los jóvenes que no acuden a los padres están: “A los adultos no le interesa, lo ignoran”, “Mis padres se van a volver locos”, “Lo he hecho. No me oyen”, “Es personal”, “No necesito su ayuda”, “Tengo mis razones”.
  • Evita los apodos despectivos. Las palabras hieren y por ahí empezamos.
  • Participa y denuncia. No te quedes de brazos cruzados que lo que comienza con la exclusión de tu hijo de las actividades sociales o con un sobrenombre, puede terminar en tragedia o dejar cicatrices fuertes en su autoestima.
  • Si sientes que sucede algo y no sabes como manejarlo, busca ayuda profesional, de amigos, de otros que hayan pasado por eso. Algunos colegios tiene servicios de apoyo y también hay organizaciones que prestan ese servicio.

Romper el ciclo de violencia e intolerancia es posible, es cuestión de ir eslabón por eslabón, comenzando por uno mismo.



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