El poder sanador de la fantasía

El poder sanador de la fantasía

Muchos autores han hablado sobre este tema, aquí yo hago un breve compendio de algunos puntos que considero particularmente relevantes sobre el maravilloso alcance de las fantasías y las visualizaciones.

En un primer momento o quizás desde los orígenes de su práctica, las visualizaciones han sido utilizadas como un elemento de foco, como un faro de guía que nos permite saber dónde está esa meta. Incluso, si en la realidad no somos capaces de verla al imaginarla, lo vemos y sentimos como posible.

A su vez, las visualizaciones pueden fungir como un catalizador para el logro de las mismas, ya que nos pone en el rol de desempeñar en nuestra mente “eso” que queremos y cómo lo queremos. Al menos en nuestra imaginación nosotros podemos ser todo lo que queremos ser… Y de hecho es así, y la fantasía es el primer paso para lograrlo.

Considerando los planteamientos del Dr. Pierce Howard, (escritor de The Owner’s Manual for the Brain) todos nuestros recuerdos se almacenan en imágenes, así que si nos vemos haciendo lo que queremos, podremos crear progresivamente una imagen estable en nuestra mente, y luego desde el instinto y la empatía ir con ayuda de nuestro inconsciente a la ejecución real. Diría Milton Ericson (reconocido hipnoterapeuta) que sirven para mostrarnos metafóricamente nuestras capacidades y potencialidades partiendo de la imaginación como recurso.

Para Bandler y Grinder (creadores de la PNL), basados en los modelos Ericsonianos, las visualizaciones se usan como recursos sanadores, ya que si logramos que la persona se imagine haciendo las cosas de manera diferente, ergo, potencialmente logrará en efecto dichas cosas o dicha manera de hacer las cosas.

Así que la visualización es un probado recurso sanador y potenciador de realidades, y nuestras fantasías nos sirven de modelos y de guías para lograrlo. Sin embargo, es muy válido utilizar los referentes de personajes conocidos para incorporarlos a nuestro corolario de opciones. Esto ampliará nuestra gama de posibilidades en caso de que nos haga falta.

Jadorowsky, desde la psicomagia, las vería como recursos infinitos que le permiten al inconsciente del individuo crear su nueva realidad y ejecutarla tantas veces como sea necesario hasta lograr un método o una ejecución que se incorpore en el “qué hacer” propio y se asuma como modelo. Si incorporamos a esto a los modelos arquetipales junguianos, nos queda claro que todos podemos acceder a una metabase de información de cómo desempeñar esa acción deseada, así que a su vez tenemos un marco de referencia que nos permite crear esa imagen de nosotros haciendo eso que queremos hacer, en un primer momento “jugando a crear nuestra realidad” para posteriormente pasar a ejecutarla.

Plantea el Dr. Richard Glenn (en su libro Transformation) que esas imágenes a su vez generan un campo de energía la cual, en este caso, es energía creadora, pero cuidado si nuestras fantasías son fatídicas, nuestra realidad también puede serlo. Lo bueno, si nos damos el permiso de tener fantasías creadoras, es que progresivamente forjaremos una realidad a nuestra medida. Aunado a los planteamientos del Dr. Bruce Lipton que dice que nuestro cuerpo funciona como una cámara que va tomando imágenes, y que esas imágenes se impregnan en nuestra memoria (como proceso de recordación cognitivo), y esa imagen, a su vez, genera un recuerdo que afecta inclusive nuestra memoria celular, entonces tenemos un poder enorme.

Así que, tomemos conciencia de la potencialidad creadora y destructora de nuestra imaginación, ya que incluso si nos imaginamos sanando o repotenciando nuestro sistema inmune lograremos reactivarlo si en efecto trabajamos con constancia por ello. La Dra. Castés, psicoinmunóloga, utiliza diariamente las visualizaciones para metafóricamente plantear imágenes en donde se ganan batallas contra gérmenes, se activan defensas, se fortalecen estructuras y, de hecho, sus pacientes logran recuperar su salud gracias a la reactivación de su sistema inmune.

Entonces, nuestras fantasías podrán ser sanadoras en potencia, ya que en ellas seremos lo que nosotros queremos ser, desde lo concreto, desde la acción. Sin embargo, si realmente queremos optimizar los resultados de nuestras visualizaciones, una buena manera puede ser si llevamos, por ejemplo, un muñeco que funja como alter ego y lo ponemos a desempeñar cualquier actividad que deseemos y les vamos tomando fotos y más fotos. ¡Estas imágenes nos irán fortaleciendo ese conjunto de recursos inconscientes hasta permitirnos desarrollar esa motivación que logre que nosotros seamos todo lo que queremos ser!

¡Sueñen, creen, imaginen y crean… muy seguramente lo lograrán!



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