El secreto de las meriendas

Una buena merienda es aquella que logra cumplir su función, complementar.

¿Qué nos dice esto? Primero que nada, la merienda nunca debe sustituir el desayuno o alguna otra comida, cada una tiene su protagonismo y su momento para brillar.

A diferencia de las comidas principales, la merienda no necesariamente debe contar con la presencia de todos los grupos de alimentos, a veces simplemente predomina uno, y esto no invalida que dicho alimento esté cumpliendo con su función. Por ejemplo: tomar una fruta en mitad de la mañana, corresponde perfectamente a una merienda o colación, la fruta nos aportará fibra, agua, vitaminas, minerales y su azúcar natural, entonces aunque no tenga proteínas ni grasas no quiere decir que no sea una merienda acertada, estará complementando nuestra dieta con esa porción de fruta que se sumará al final del día con los demás alimentos que hemos consumido.

Su espacio y tiempo son importantes, puesto que esta “dosis” nos ayudará a mantener niveles estables de azúcar en la sangre e impedirá que nos sintamos agobiados por la ansiedad de comer (sin planificación), al tiempo que nos permitirá llegar a la siguiente comida con un clima físico y psicológico positivo para la elección de alimentos saludables, las meriendas son CLAVE para mantener un hábito de alimentación saludable.

Las meriendas nos ayudan a marcar una pauta de ingreso y gasto de energía en nuestro cuerpo, por lo que son muy necesarias si queremos bajar de peso, mantendrán nuestro metabolismo activo y trabajando. ¿Comer más veces me ayuda a bajar de peso? No se trata de un consumo extra de calorías, sino de distribuir las requeridas a lo largo del día. En vez de tomar aquellos alimentos que necesitas en dos o tres grandes bloques, los distribuimos en cinco o seis pequeños. ¿Notas la diferencia?

Entonces, una forma muy inteligente de organizar tus comidas sería:

 Desayuno 6:00-8:00am

 Merienda matutina 10:00am

 Comida o almuerzo 12:00-1:00pm

Merienda vespertina 3:00-4:00pm

 Cena 7:00-8:00p

¿Qué alimentos pueden ser parte de la merienda?

Realmente el que prefieras, siempre y cuando estén en una porción adecuada, aquí te dejo algunas recomendaciones.

Frutas frescas: en trozos o enteras es la mejor forma de comerlas, ya que así nos aportarán todos sus beneficios, fibra, energía y vitaminas y minerales. Una forma de conocer la porción que puedes consumir será: si caben en tu mano puedes tomar la unidad (Manzana, pera, mandarina, naranja, etc.), si son pequeñas 1 taza o 10 unidades (uvas, fresas, moras, etc.) y si son grandes como la sandía, melón, lechosa o papaya entre 1 ½ taza a 2 tazas. Entre más dulce la fruta se consume con mayor moderación.

Frutos secos: nueces y semillas aportan gran saciedad al tiempo que nos proveen de grasas saludables, sin embargo debemos cuidar la cantidad, en general, una porción serían entre 6 y 10 unidades.

Lácteos descremados: ya sea una porción de yogurt o leche descremada será ideal como merienda, ya que además de aportar proteínas y calcio, también contienen triptófano que nos ayudará a mantener unos buenos niveles de serotonina y así ganarle a la ansiedad. 

También puedes sumar a esta lista de candidatos a los vegetales crudos que más te apetezcan, o tal vez, una vez por semana una pequeña porción de chocolate oscuro puede dar un toque divertido y diferente.

¡BUEN PROVECHO!



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