El secreto para cambiar tus hábitos

El secreto para cambiar tus hábitos

¿Te cuesta mantener los hábitos? ¿Hay algún secreto para cambiarlos?

 

Probablemente más de una vez dijiste algo como esto:

– Este año voy a empezar a hacer ejercicio tres veces por semana.

– Mi meta es dejar este empleo horrible y emprender mi propio negocio.

– A partir del lunes voy a empezar a comer mejor y más saludable.

– Este año voy a trabajar más y ganar más dinero.

Seguro arrancaste el año pensando en hacer alguno de estos cambios, y en sumar hábitos productivos para tu trabajo, salud, finanzas y relaciones. Sin embargo, mantener la motivación y sostener los cambios a largo plazo puede ponerse desafiante. Lo intentas, sientes ese primer impulso de arrancar, pero enseguida algo no sale como esperabas, y tu motivación baja rápidamente.

Ya no sientes las mismas ganas-motivación-energía que cuando empezaste, y al final te frustras porque no lo hiciste. Es como un círculo que se repite… Una y otra y otra vez.

Bueno, yo también me sentí atrapado en ese juego, y por eso estuve investigando a fondo el tema. Descubrí que el problema es este: mientras más grande sea el proyecto, es menos probable que lo hagas porque parece demasiado esfuerzo.

Si te fijas, para cambiar un hábito, la mayoría de las personas pretende empezar con algo grandioso. Generalmente, demasiado esfuerzo para quienes están empezando de cero.

Por ejemplo, les gustaría sentirse y verse mejor físicamente… sin embargo, no están ejercitando su cuerpo. Como sienten culpa por no estar haciendo nada, llegan a resoluciones como esta: “a partir de la semana que viene voy a ir al gimnasio 3 veces por semana”.

Sí, suena bastante atractivo cuando lo comentan con otras personas, pero hagamos los números: 45 minutos de rutina de gimnasio, 3 veces por semana, son más de 2 horas de ejercicio intenso ¡y la realidad es que aún no formaron el hábito de hacer al menos 5 lagartijas!

Esa es la razón por la que cuesta empezar y sostener los hábitos.

El cambio de hábitos comienza con pasos de bebé: cuanto más pequeño sea el hábito a incorporar, más fácil será hacerlo, sostenerlo y automatizarlo. Así que lo que precisas es una estrategia que te permita implementar hábitos productivos, reduciendo la carga de trabajo inicial.

Por ejemplo, si pienso en que debo sentarme y escribir todo este artículo, mi cerebro se resiste un poco a hacerlo. Sin embargo, si solo me enfoco en escribir una oración, una frase, la tarea se ve mucho más sencilla.

Entonces, escribir una frase sería la carga de trabajo inicial. Una vez que la terminé, estoy más dispuesto a seguir escribiendo, e incluso el proceso creativo en mi mente ya está encendido, y sigue generando ideas para continuar el texto.

Además, comienzo a sentir un nuevo impulso de energía-ganas-motivación, para completar el artículo. Lo empecé y quiero terminarlo. Me gusta ser una persona que hace las cosas.

La investigación sobre la formación de hábitos pequeños proviene del psicólogo de Stanford B.J. Fogg: “Como el hábito es muy pequeño, te sentirás ridículo por no hacerlo. Con el tiempo, esa minúscula acción se convierte en parte de tu día, en lugar de no formar parte en absoluto. Una vez que se vuelva ‘normal’ para tu rutina, te deslizarás directamente a ella”.

Esta estrategia de los pasos de bebé para cambiar e implementar hábitos, la puedes aplicar en cualquier área de la vida que quieras mejorar: para comer más sano podrías empezar agregando una manzana a tu almuerzo.

En síntesis, si la clave para aprender nuevas habilidades e implementar nuevos hábitos es hacerlo todos los días, entonces, el secreto para empezar y sostener ese proceso es comenzar con acciones sencillas. Con pasos de bebé.

¿Qué pequeño hábito productivo te gustaría sumar a tu rutina del día y la semana?

¿Cuál sería tu primer paso para empezar?



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