El tipo de actitud que muy pocos practican

Nuestra experiencia de vida en el mundo nos confronta permanentemente con todo tipo de situaciones, y como hemos sido entrenados para definir las cosas en base a polaridades, generalmente hay dos tipos de actitud que la gran mayoría de los seres humanos siempre tienen en cuenta:

  • Cuando las cosas van bien, todo fluye, todos los proyectos van para adelante, tenemos éxito, hay buenas noticias y vamos consiguiendo nuestras metas, se dice habitualmente que tenemos una ACTITUD POSITIVA.
  • Por el contrario, cuando sentimos que hay trabas, o cuando hemos perdido a un ser querido, o estamos en la situación y el desafío de encontrar un nuevo trabajo, nos solemos ubicar en un escalón de las emociones muy bajo. Se puede decir que en esos casos estamos en una ACTITUD NEGATIVA, donde se nos hace muy difícil rescatarnos, sacarnos a flote, para que pueda aflorar lo mejor de nosotros mismos.

Sin embargo, existe un tercer tipo de actitud que es la que nos puede rescatar de ese momento de dificultad por el que estamos pasando. Así como tenemos la actitud positiva y la actitud negativa, entre ambas hay un inmenso espacio que podemos definir como la ACTITUD NEUTRAL.

Neutral no significa quedarnos quietos, paralizados, esperando que las cosas pasen. Imagina que tomas un vuelo en un globo aerostático y puedes observar el paisaje en perspectiva. La actitud de neutralidad significa poner todo de nosotros mismos, para tomar distancia de las situaciones, poder mirarlas, objetivarlas desde distintos ángulos, para definir las mejores decisiones.

Desde esta posición neutral, es posible analizar más claramente pros y contras, y desde ahí vamos a poder obtener esa respuesta, esa clave, esa definición y esa solución al problema que nos está inquietando.

Los tres tipos de actitud son determinantes, entonces, para la forma en que encaramos el día a día. No importa lo que pase, ya sean momentos positivos o momentos negativos, la actitud neutral siempre nos puede ayudar a estar un poco mejor en los momentos difíciles.

¿Para qué sirve esta tercera actitud? Para rescatarnos de los momentos de incertidumbre y desafíos de forma tal que tendremos un panorama más amplio de lo que está sucediendo. Además, te permitirá no ser tan reactivo cuando las cosas no van bien, y hacer una pausa para observar más atentamente el panorama completo antes de accionar o decidir.

El mirar en perspectiva es una de las grandes herramientas de evolución en el camino de transformación humana. Desde allí, podemos obtener información valiosa para tomar las mejores decisiones y el nivel en el que nos vamos a involucrar en las situaciones, ya que, de todas maneras, las estamos atravesando.



Deja tus comentarios aquí: