El trabajo del alma

“Yo continuo sobreviviendo a mi proceso de duelo, unos días se está muy bien y otros días es inevitable que los recuerdos me invadan”

Cada día que pasa, el tiempo va haciendo su trabajo, como una araña que teje su telaraña, los días van transformando el dolor en sonrisas, recordar es vivir dicen por ahí, como ya he escrito antes, el proceso de duelo es diferente en cada quien, cada persona consigue sus maneras de afrontarlo, busca ayuda en la familia, en los amigos e incluso profesional.

En mayo una amiga a quien le gusta la astrología me dijo: “Hil, te haré tu carta astral como regalo de cumple” y yo acepté sin saber todo lo que ella me diría. No tenía ni sospechas de lo que esa carta tenía para mí, debo confesar que algunas cosas me dieron miedito pero otras resultaron encantadoras e incluso motivadoras.

Lo que más me gustó de lo que me dijo Sugeydi, fue que en esta vida yo vine a hacer el trabajo del alma, que yo estaba en proceso de evolución, que el momento estaba dado. Que había de por medio un crecimiento interno y espiritual maravilloso. Mi amiga y yo pasamos días conversando por chat, teléfono y skype, el tema es extenso.

Luego de estas conversaciones son muchas las sensaciones y las ideas, así que hice lo que mejor se hacer ¡Buscar! Y he encontrado cosas muy agradables. El trabajo del alma es una responsabilidad espiritual que implica mucha fortaleza y confianza en uno mismo, meditar en otras cosas ha sido una gran herramienta porque a veces cuando se trata de confiar en uno mismo, resulta ser uno mismo el saboteador #1. Por lo que profundizar en mis pensamientos y estar en silencio ha resultado muy útil para aclarar dudas y organizar ideas o lo que es igual escuchar con calma mi interior.

Escuchar mi interior con atención me ha llevado a realizar otros cambios, por ejemplo comer mejor, hacerlo con más conciencia, ejercitar más incluyendo mis clases de yoga, y tratar de aprender a meditar en otros niveles, lo que me ha hecho descansar más y estar menos angustiada.

Mi amiga me dijo que tenía que aprender a confiar en mi sentir, que eso era mi punta de lanza, y eso también es parte del trabajo del alma, obrar según lo que sentimos, a veces nos dejamos llevar más por lo que creen los demás. Aunque pensemos que el mundo está en nuestra contra, debemos buscar las fuerzas y seguir adelante con nuestros sueños.

Yo creo que para comprender la vida debemos ahondar en nuestro espíritu, aceptar la diversidad de pensamientos y ser sensibles. Tratar de entender las diferentes situaciones de la vida y aprender de ellas, yo he aprendido mucho sobre la muerte y el apego este ultimo año y sin duda he aprendido a conocerme mejor.

Todos tenemos algo bonito que ofrecer al mundo y trabajar desde el alma significa crecer, progresar y ver un cambio real en nosotros y en los demás.



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