Entre la crisis y el entusiasmo

Vivimos en una sociedad convulsionada y hostil. Soy venezolana y en estos momentos no es fácil vivir en el país porque constantemente surgen situaciones que de una u otra manera afectan el día día de unos cuantos que residimos en cualquier ciudad de Venezuela.

Se ha vuelto cotidiano sentir emociones negativas, caer en la desesperanza, sentir que lo soñado no se logrará por factores externos. Sin  embargo y lo digo con propiedad porque en varias oportunidades he sentido todo lo mencionado con anterioridad, he aprendido a entender esta crisis y verla con ojos de mujer positiva, sacando provecho a todo lo que ella a generado. Como indiqué en un principio no es fácil y cada quien tiene sus puntos de vista con respecto al tema, pero lo bueno que percibo es que todo esto ha  traído a mi vida personal enseñanzas y me he valido de herramientas que ayudan inmensamente a no caer en un torbellino de emociones que a la final traerá consecuencias no placenteras a nuestra vida, refiriéndome específicamente a enfermedades, estrés, depresiones y aislamiento social.

Ahora bien,¿ Que hago para no permitir que todo esta mala situación venezolana afecte mi día a día?. Se lo explico en lo siguiente:

Me rodeo de personas alegres. Tengo la ventaja de contar en mi vida con un grupo de personas alegres. La sensación que te transmiten es fenomenal, son personas que ve el lado bueno a todo y eso enseña a mirar la vida desde un foco más esperanzador.

Respirar y meditar. Aunque no es fácil en un principio ayudan mucho al momento de drenar estrés. Hacerlo diario tiene ventajas y contribuye a equilibrar nuestro cuerpo y mente. Existen centros que ofrecen paquetes a precios módicos y horarios flexibles que imparte todo lo relacionado a este tema, solo hay que buscar y organizarse porque debemos expulsar lo tóxico.

Entender que no todo lo puedes cambiar. Solo lo que depende de ti es posible cambiar, eso hay que internalizarlo. Estamos en un momento en donde cualquier cosa que veamos mal ocasionará ira y rabia. Sin embargo y sin dejar a un lado expresar lo que sentimos, no debemos permitir que todo nos afecte. Todo pasa por algo y por algo la vida nos pone las pruebas y ese pensar me ayuda a caminar con paso firme por todo este campo minado en el que vivimos, eso si apegada a mis creencias y a la confianza que como persona me tengo.

Leer. Una práctica que he retomado y me encanta los beneficios que ha traído. Leo cosas que me dejen enseñanza, he dejado a un lado los periódicos y me inclino a las lecturas románticas, biografías y por supuesto de Coaching y PNL. En la web también se consiguen opciones tanto de revistas, blog e infografías refrescantes y con buena información. Claro esta, no estoy desprendida de los acontecimientos que suceden en Venezuela, de vez en cuando leo las noticias pero trato de que no me afecten.

Escuchar música. Actualizar el playlist es una práctica que mantiene la mente entretenida y enérgica. La música tiene una fuerza que cuando aprecias lo que suena hasta te hace bailar sola si es preciso.

Hacer ejercicios. No soy amante de este punto pero por lo menos camino todos los días y poco a poco estoy viendo resultados positivos en mi cuerpo.

Cuando no sepamos que hacer buscar ayuda. Hoy en día los psicoterapeutas, psicólogos y psiquiatras ofrecen consultas adaptadas a los nuevos tiempos en donde te dan como primera opción, siempre y cuando no tengas una condición que requiera medicación, la proactividad y un cambio de 360º a la vida ofreciendo herramientas acordes a la condición que diagnostiquen.

El gusto de un buen postre. Si puedes y no tienes una condición que lo prohíba. Como yo puedo, a pesar de los kilitos que debo bajar, me doy este gusto por lo menos dos veces al mes. No debe existir ningún tipo de remordimientos al comer un buen dulce que activa tus sentidos y le aporta energía al cuerpo.

Conectarse con Dios. Independientemente de la religión que profesemos debemos creer en la fuerza de Dios y yo le tengo una fe inmensa. Bien sea mediante una oración o simplemente charlando como dos buenos amigos Dios siempre nos escucha y nos orienta. Mi práctica es al levantarme, persignarme y decirle que en sus manos estoy y durante el día tenemos varias conversas.

Dejar a un lado los dramas. Todos la estamos pasando mal y hay  personas que están peor. Es valido la queja y los lamentos porque somos seres humanos reactivos que de una u otra forma requerimos drenar, pero no podemos permitir que la práctica de los lamentos se haga costumbre. Eso deja una sensación de cansancio y aleja a las personas porque nos reflejamos como tóxicos. Debemos equilibrar las emociones y no saturar a los demás con nuestras quejas.

Solo nombre unas pocas de las cosas que hago diariamente para enfrentar a mi manera la crisis de mi país sin permitir que esta me afecte de manera negativa. Como he nombrado en varios puntos del texto no es fácil vivir todo lo que estamos viviendo, pero poco a poco he cambiado mi manera de ver las cosas logrando ver de forma positiva mi situación actual, estoy siendo participe de esta historia porque la vida me esta preparando para algo que seguramente sera mejor y esta brindándome la oportunidad de madurar y ser fuerte. Entender que cuando caigo me debo levantar mas rápido y a pesar de todo lo que sucede debo tener la frente en alto e inyectarme energía para seguir trabajando por  mis metas es algo que llevo como estandarte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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