Este comunismo nos está matando

Recuerdo haber mencionado muchas veces la frase: “este comunismo nos está matando”, aludiendo irónicamente a un momento agradable de abundancia, con familiares y amigos (por lo general, compartiendo en la playa, en una agradable fiesta, en un hotel de lujo o afines).

Esta era una frase comúnmente utilizada en Venezuela en la década de los 90, al punto que vienen a mi mente, vívidamente, momentos especiales y amigos cercanos mencionando esta famosa y muy peligrosa frase. Quizás tú al leer estas líneas también lo recuerdes.

Viendo con detenimiento todo lo que hemos vivido en Venezuela en los últimos 18 años me pregunto:

¿A quién se le habrá ocurrido comenzar a decir semejante frase?

¿Por qué se hizo popular?

¿Por qué caló tan hondo en la clase media y alta venezolana?

El punto que deseo destacar es que las palabras tienen poder y mucho más del que pensamos. ¿Será que decretamos inconscientemente la desgracia que hoy vivimos en Venezuela?

¿Por qué como colectivo cocreamos esta penosa y dolorosa situación?

Con esto no quiero decir que la compleja situación venezolana se deba exclusivamente a que por varios años utilizamos erróneamente esta frase. La situación del país se debe a factores realmente serios y complejos que no es mi intención cubrir en este artículo. Lo que sí podemos concluir es que, viendo en retrospectiva, esta frase fue mal utilizada y estuvo, en mi opinión, fuera de lugar.

Somos un país que gozó de democracia por años, pero en nuestra historia, hay un gran número de dictadores y opresores que han llegado al poder, ¿o es que acaso nos hemos olvidado de Gómez y Pérez Jiménez, por citar a algunos?

¿Por qué, como sociedad, hemos permitido que personas con estas características nos gobernaran? ¿Qué clase de karma estaremos pagando?

Las palabras son energía poderosa que funcionan como comandos para el universo. Me atrevo a escribir estas líneas para resaltar la importancia de hacernos responsables de lo que pensamos, decimos y sale de nuestras bocas, tanto en el ámbito personal, financiero, político, amoroso y afines.

¿Cuáles son las frases y pensamientos negativos que albergas hoy en tu corazón?

¿Qué podemos hacer para revertir la situación que tenemos?

Muchos hombres y mujeres se mantienen en las calles del país, luchando y representando a los venezolanos que por variados motivos no podemos estar con ellos. Mi agradecimiento y solidaridad no tiene límites.

En los 90 vivíamos con más bonanza y éramos un país medianamente normal, con muchos problemas como cualquier país tercermundista, pero no estábamos viviendo el extremo de la miseria y crueldad que se vive actualmente en Venezuela.

En esa época utilizamos una frase muy negativa para expresar con ironía “lo bien que estábamos”… “este comunismo nos está matando”. Era muy divertido utilizar la frase meneando un whisky y comiendo queso camembert.

Ahora tenemos una tarea mucho más difícil. En esta situación de crisis extrema, ¿qué frase o frases positivas podemos adoptar para que nos ayude e impulsar y poner un granito de arena para recuperar y sanear a nuestro país?

Muchos saben que viví en Venezuela durante el 2016 y experimenté el dolor y la depresión colectiva que estamos viviendo. Muchos sienten que estamos en una cueva sin salida y no en un túnel en el que aunque no veamos la luz, eventualmente esta será visible nuevamente.

No será fácil salir de ese estado, pero olvidamos el poder mental que todos tenemos, y activar ese poder en el colectivo se puede lograr a través del pensamiento y las frases que decidimos utilizar a diario.

Deberíamos crear frases nuevas que calen hondo y nos ayuden energéticamente e invisiblemente a contrarrestar la falta de esperanza, el desánimo y la crisis.

Es mucho lo que se requiere para volver a un país democrático, la lucha es fuerte, y muchos estamos afuera haciendo lo que podemos, hablando de la situación, rezando, meditando y enviando luz y energía positiva… pero podemos hacer más.

Vamos a ayudarnos con un cambio de pensamiento, palabras y frases para impulsar el cambio hacia la democracia posible que tanto anhelamos.

Este es mi granito de arena y espero que para ti también lo sea y me ayudes a correr la voz sobre la importancia de hacernos responsables sobre lo que decimos.

Para compartir en social media, vamos a utilizar el hashtag: #VenezuelaPosible.

Abrazos de corazón,



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