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La confianza, base de la convivencia humana

Para crear relaciones estables es indispensable la confianza

La convivencia humana viene dada por la comunicación que tenemos a través del lenguaje y diversos actos del habla – afirmamos o declaramos, emitimos juicios, ofrecemos, prometemos o pedimos. Hay un factor clave en el cual se fundamenta esta interacción: confianza. Sin ella, los intentos de relacionarnos con clientes, colegas, familiares, deja de tener sentido.

Si prometemos y no cumplimos, comenzamos a sentar precedentes que deteriorarán la relación; si afirmamos que cumpliremos la cuota de venta, y fallamos, aparte impactar los resultados, nos convertimos en personas que no generamos confianza. También se relaciona con la sinceridad, con la congruencia entre lo que se dice públicamente y se dice en forma privada.

Pero, ¿qué sucede cuando dejamos de ser confiables para con nosotros mismos, cuándo dejamos de cumplir aquellas promesas de comenzar hacer ejercicios o en ser más cariñoso con mi pareja? También se destruye la propia estructura de confianza en nosotros mismos y, eventualmente, ese deterioro se irá trasladando a nuestro entorno social.

La confianza también se relaciona con la capacidad para realizar una tarea, con la competencia: somos competentes o no para llevar a cabo una acción. Si mi pareja me pidiera que le repare su automóvil, tendría que declarar mi incompetencia pues no tengo los conocimientos técnicos para hacerlo.

Sin embargo, la sinceridad o la competencia. También la confianza está relacionada con el cumplimiento de ofertas, la confiabilidad. No sirve si cumplimos a veces y otras no; debemos tener una historia impecable que nuestra sinceridad y competencia son consistentes y que, para acciones futuras, no debe haber dudas sobre ellas. ¿cómo se sentirían si los atiende un mecánico, sincero y competente, que a veces acierta el diagnóstico y otras no? ¿volverían a llevarle su automóvil?

La base sólida de convivencia humana tiene necesariamente que contar con la confianza, la que despertamos nosotros en los demás como ellos en nosotros; Sin confianza, establecer relaciones es similar a construir un edificio en un terreno inapropiado o con materiales defectuosos. Con el tiempo, comenzarán a aparecerle gritas, el terreno cederá. Sus inquilinos lo abandonarán.

Asumamos la confianza como un compromiso personal y social para convertirnos en mejores seres humanos y contribuyamos, de esa forma, a construir efectivamente mejores empresas, familias, organizaciones de cualquier índole. Y ¿por qué no?, hasta una mejor nación. O simplemente una nación, que buena falta nos hace.

Reflexiones

  • Pedir a los demás lo que nosotros no hacemos, nos convierte en seres no confiables
  • Si preguntasen a algunas personas de tu entono qué opinan acerca de la confianza que generas en ellas ¿qué crees contestarían?
  • ¿Cuál sería tu primer aporte para mejorar la confianza en tu entorno?


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