La depresión en las mujeres

La depresión mayor o severa es casi dos veces más común en mujeres que en hombres. Cerca de 12 millones de mujeres estadounidenses experimentan un episodio de depresión severa en algunos momentos de su vida, pero solo 6 millones de hombres estadounidenses la padecen. De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH por sus siglas en inglés), cerca del treinta por ciento de las mujeres en los EE.UU. reporta síntomas de depresión, y a pesar de que la incidencia de trastorno bipolar es aproximadamente igual en ambos sexos, las mujeres experimentan más episodios depresivos que los hombres.

¿Por qué puede estar sucediendo esto? La investigación sugiere que tiene mucho que ver con los cambios hormonales relacionados con el ciclo reproductivo de las mujeres. Recientemente Krisha McCoy, Ms de Everyday Health’s escribió un artículo sobre las mujeres y la depresión donde listó seis factores que contribuyen a que el sexo femenino desarrolle esta condición:

1.     Las fluctuaciones hormonales.

Los niveles hormonales fluctúan durante toda la vida de una mujer. Los cambios hormonales que ocurren durante la pubertad, durante el período premenstrual, alrededor del embarazo, y en la época de la menopausia pueden causar cambios en las sustancias químicas del cerebro encargadas de regular las emociones y los estados de ánimo, lo que puede activar la depresión.

2.     El síndrome premenstrual.

En casos graves de síndrome premenstrual, conocido como Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM), las mujeres pueden experimentar depresión y otros síntomas similares antes de la menstruación. Todavía no se sabe por qué, pero algunas mujeres son más sensibles que otras a los cambios hormonales que se producen antes de la menstruación.

3.     Embarazo y el parto.

Después de dar a luz, las mujeres son susceptibles a la depresión postparto. Este tipo de depresión está relacionada con los cambios físicos y hormonales que enfrentan las mujeres después del parto, así como la responsabilidad de cuidar a un bebé.

4.     Las reacciones ante estrés.

La pérdida de un ser querido, una enfermedad, una relación difícil, u otra situación de vida estresante, puede desencadenar un episodio depresivo. Después de tal evento, las mujeres tienden a sentir el estrés por un período más largo de tiempo, lo cual las hace más vulnerables a la depresión.

5.     Pensamientos rumiantes o repetitivos.

Al pensar influimos en nuestra química cerebral, y los pensamientos no son neutros, porque están construidos con imágenes, sensaciones y voces que actúan como estímulos para nuestros estados internos. Según sean nuestros pensamientos, serán nuestras emociones y por ende nuestra vida. Las mujeres rumian más, lo que las hace, en opinión del psiquiatra Jesús de la Gándara, más vulnerables a las crisis. “El fenómeno tan femenino de darle mil vueltas a todo aumenta la permanencia de los problemas en la conciencia y causa fatiga emocional”, dice Gándara. Hay pruebas de que este tipo pensamiento se asocia con episodios más severos de depresión.

6.     Las píldoras anticonceptivas.

Algunos estudios indican que las mujeres pueden experimentar cambios de humor y depresión cuando están tomando píldoras anticonceptivas. Al parecer tomar anticonceptivos orales, en especial los que tienen un alto contenido de progesterona, es un factor de riesgo para la depresión. Esto sucede porque dicha hormona puede disminuir el nivel de serotonina en el organismo. La serotonina es una de las sustancias químicas (neurotransmisor) más importantes producidas por nuestro cerebro, encargada de regular nuestros estados de ánimo, entre otras funciones. Un nivel bajo de serotonina está directamente asociado con la depresión.

Ante toda esta información, no cabe duda del por qué las mujeres tienen más probabilidad de sufrir de depresión que los hombres. Es por esto que te aconsejo monitorear tus cambios de humor, especialmente los asociados a las fluctuaciones en tu ciclo hormonal, con la finalidad de determinar si estos obedecen a un episodio pasajero, o si por el contrario requieren que busques ayuda médica. Si ves que tus síntomas persisten por más de tres semanas, por favor no te descuides y visita de inmediato al especialista. No caigas en el error de automedicarte pues las consecuencias podrían ser peores.

La depresión es una enfermedad y como tal debe ser tratada.

Fuente: www.everydayhealth.com



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