La humildad es el puente que te hace grande y consciente

Muchas veces he reflexionado sobre la autoestima, el valorarse. Algunas personas confunden ese amor propio con la prepotencia y los desplantes hacia otros seres a quienes puede considerar no están a su altura, y ¿sabes?, esto está muy lejos de un autoestima sólida porque amarte a ti mismo(a) no conlleva a la humillación o el restarle importancia a otros seres en tu vida.

Es un te amo porque me amo, es entender que recibo lo que doy, es no deslegitimar al prójimo, validar lo que piensa y siente aunque difiera de nuestra forma de pensar y sentir y es justamente esto lo que te hace verdaderamente grande, es una de las principales lecciones que nos da la vida; de hecho si te pones a revisar, ¿no es la vida una cadena de lecciones de humildad?

Muchos casos he visto a lo largo de mi vida en los que personas dan un giro a su forma de ser al obtener una posición superior en una organización, que implica mayor poder y rango, al punto que puedes llegar a desconocerles y te preguntas: ¿qué le pasó?, ¿dónde quedó aquel ser amable y gentil? Por lo que se suele comentar que el cargo se le subió a la cabeza.

Qué absurdo que la conexión con tu ser y con el de otros varíe dependiendo de cuán poderoso te sientas y, aún más, que sintiéndote más poderosa creas tener el derecho de humillar a otros a quienes ves como inferiores; esto habla muy mal de quien lo hace y lo aleja de la esencia espiritual que tenemos. No somos un cargo o una posición económica, somos almas que transitan por la vida para vivir un conjunto de experiencias que tienen como finalidad nuestro aprendizaje y evolución.

La humildad no es pensar menos de ti mismo, es pensar menos en ti mismo”. C. S. Lewis, es entender que no estás solo(a), que así como tu existencia tiene una razón de ser, la de los demás también; que puede que no conectes con algunas personas, pero no por ello debes embestirlas o buscar venganzas; que es mejor retirarse en silencio que hacer daño; es, definitivamente no hacer a otros lo que no quieres que te hagan a ti.

Amigo(a), no esperes a sentirte frágil para concientizar la potencia de la humildad. Entiéndelo ahora, todos necesitan de otros, y tú también; aunque en algún momento te sientas “sobrado”(a), llegará el momento en el que la vida te muestre de frente la necesidad de ser socorrido, que aunque te ames no eres suficiente, que nos necesitamos y estamos juntos en este compleja escuela llamada vida y que solo desde la humildad es posible alcanzar el bienestar.

 

“La humildad es la única verdadera sabiduría que nos prepara para todos los posibles cambios de la vida”. George Arliss.



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