La importancia de masticar bien los alimentos

Cuando hablamos de mejorar nuestra salud, no se trata sólo de lo que comemos sino cómo lo comemos. La digestión comienza en la boca, donde el contacto con los dientes y las enzimas digestivas en nuestra saliva descomponen los alimentos. Pero hoy en día la mayoría de nosotros aceleramos toda la experiencia de comer, apenas reconociendo lo que estamos poniendo en nuestra boca. Comemos mientras estamos distraídos -trabajando, leyendo, hablando y viendo la televisión, prácticamente tragando entera nuestra comida. En promedio masticamos cada bocado sólo ocho veces. No es de extrañar por qué muchas personas tienen problemas digestivos.

Hay muchas buenas razones para tomarte el tiempo de masticar tu comida:

  • La saliva descompone los alimentos en azúcares simples, creando un sabor dulce. Cuanto más masticamos, más dulce se vuelve nuestra comida, por lo que los antojos de un postre disminuyen.
  • Masticar reduce el malestar digestivo y mejora la asimilación, permitiendo que nuestros cuerpos absorban la máxima nutrición de cada bocado.
  • Masticar más produce más endorfinas -sustancias químicas del cerebro responsables de la creación de sentimientos de bienestar.
  • También es útil para bajar de peso, porque cuando estamos masticando bien, somos más propensos a notar cuándo estamos llenos.
  • De hecho, masticar puede promover el aumento de la circulación, de la inmunidad, de la energía y resistencia, así como mejorar la salud de la piel y estabilizar nuestro peso.
  • Tomarte el tiempo necesario en cada comida, comenzando con la masticación, permite que disfrutes de toda la experiencia de comer: los olores, sabores y texturas. Te ayuda a dar gracias, mostrar tu agradecimiento por la abundancia en tu vida y desarrollar la paciencia y el autocontrol.

El poder de la masticación es tan grande que hay historias de sobrevivientes de los campos de concentración que, cuando otros no pudieron, lograron sobrevivir con muy poca comida masticando sus magras raciones hasta 300 veces por bocado. Para la mayoría de nosotros 300 veces es una meta de enormes proporciones y poco realista. Sin embargo, puedes experimentar los beneficios de masticar, aumentando a 30 masticaciones por bocado. Pruébalo a ver cómo se siente.

Trata de comer sin la TV, computadora, celular, periódico o una compañía muy ruidosa. En su lugar sólo préstale atención a la comida y la forma en que estás respirando y masticando.

Este tipo de silencio puede ser desconcertante al principio, ya que estamos acostumbrados a un flujo constante de publicidad, noticias, medios de comunicación, el correo electrónico y las demandas de los demás. Pero a medida que crees este nuevo hábito, comenzarás a apreciar el comer sin prisas. Tienes que comer todos los días, ¿por qué no aprender a saborear y disfrutar de ella?



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