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La pirámide alimenticia también se actualiza

La pirámide alimenticia ha sufrido cambios en el tiempo. La nutrición, como ciencia, se va actualizando en la medida en que se realizan estudios sobre las propiedades y beneficios, o perjuicios, de los alimentos sobre el organismo.

Y aunque básicamente se siguen conservando los parámetros primigenios, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) junto con la Fundación Española de la Nutrición (FEN), han introducido recientemente una nueva pirámide alimenticia; que incluye como novedades el manejo de las emociones y el uso de suplementos nutricionales.

Las nuevas “Guías alimentarias para la población española“, realizadas por más de cien expertos en nutrición y salud pública, y publicadas por los organismos antes mencionados, se basan en cuatro principios fundamentales:

  • Mantener técnicas culinarias saludables (asado, a la plancha, al horno…)
  • Realizar actividad física regular  (mínimo 10.000 pasos al día)
  • Un balance energético entre el “ingreso” y el gasto calórico
  • Una hidratación adecuada (2 litros diarios en mujeres, 2.5 en hombres)

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Novedades

Sin duda, incluir el equilibrio emocional en la pirámide alimenticia es un cambio bien significativo. Tras años de estudios y teorías sobre cómo afectan el pensamiento y las emociones al peso, los especialistas han querido incluir este factor, ya que, a su juicio, es un elemento vital para mejorar la alimentación, pues las emociones pueden determinar cuáles alimentos resultan apetecibles y cuáles no.

Asimismo, incluir en la cumbre de la pirámide una bandera con suplementos nutricionales, como hierro, vitamina D o ácido fólico para mujeres que quieran tener hijos, supone un gran cambio. Es la primera vez que se incluyen los suplementos nutricionales en la pirámide alimenticia, aunque eso sí, con la acotación de que sean indicados o supervisados por un especialista médico. 

Finalmente, los expertos indican que no solo hay que pensar en los tipos de alimentos que se consumen según la pirámide, sino también en “cómo comprar, cocinar, preparar y degustar” los mismos.

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Por eso, quieren transmitir la necesidad de llevar una dieta saludable pero también solidaria, justa y sostenible desde el punto de vista social y medioambiental; que respete las prácticas éticas en la agricultura, la ganadería y la pesca; y en la que prevalezcan los productos de temporada y de cercanía.



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