¿Liderazgo asexual? o el reconocimiento del valor de la diversidad

Los estudios más diversos sobre liderazgo en las organizaciones reconocen el valor de atributos otrora considerados femeninos como parte de un liderazgo efectivo.

En una actividad de integración del equipo gerencial, teníamos que caminar en fila india con una cuerda atada a la cintura, a través de un camino de montaña bastante irregular. Me tocó ubicarme entre dos colegas hombres, y cuando una rama me golpeó en el hombro recibí de cada uno una recomendación diferente: “apúrate, no fue nada” y “eso fue duro, sóbate, tranquila”. Ambos colegas tenían más tiempo que yo en la organización y niveles similares al mío, en funciones diferentes. Yo opté por sobarme mientras seguí caminando.

Esa anécdota viene a mostrar que hay estilos de personalidad que trascienden al desempeño profesional, independientemente de si se es hombre o mujer. Es por eso que la teoría moderna del liderazgo refiere más frecuentemente al resultado del liderazgo (transformacional, inspirador, activador) que al origen (femenino o masculino). Si bien es cierto que culturalmente las habilidades como empatía, vulnerabilidad, inclusión se asocian frecuentemente a lo femenino, tanto la opinión de expertos como los resultados de investigaciones demuestran que el líder efectivo, independientemente del género, posee no solo las habilidades duras tradicionales, sino también otras, más orientadas a lo humano y grupal.

Según el Instituto para el Liderazgo de la Universidad de Georgetown, a los líderes ya no les es suficiente con el coraje, el compromiso o el trabajo duro. Deben ser capaces de lograr cambios en las organizaciones que perduren en el tiempo, incorporando las ideas y aportes de los colaboradores, aprovechando y contribuyendo al desarrollo de redes de contactos e influencia, que le permitan impactar a los diversos grupos de interés (clientes, asociados, comunidad). Para ello este líder es consciente de sus capacidades y limitaciones personales, solicitando y ofreciendo ayuda, sin culpabilidad o temor al juicio de otros.

Una referencia práctica la encontramos en Entre Venus y Marte: 7 características del verdadero liderazgo por Lei Buchanan, editor de INC Magazine. Esas características están presentes en los líderes más efectivos actualmente:

  1. Empatía: sensibilidad ante las ideas y sentimientos de otros.
  2. Vulnerabilidad: reconocer las limitaciones propias y pedir ayuda.
  3. Humildad: buscar el servir a otros y compartir crédito por los logros.
  4. Inclusión: solicitar y escuchar diversas opiniones.
  5. Generosidad: compartir tiempo, contactos, recomendaciones y apoyo.
  6. Balance: dar tanta importancia al trabajo como a la vida personal.
  7. Paciencia: tomar una visión de largo plazo.

¿Cuáles de estas características debe usted cultivar o desarrollar desde cero? Esta labor de crecimiento personal puede potenciar su carrera y sus logros como profesional, independientemente del género.



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