Lunes sin carne: hallacas vegetarianas

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Comencemos por el principio. La hallaca, por definición, no es vegetariana. Es carnívora sin rubores y a mucha honra. Pero si eres capaz de superar los purismos y quieres disfrutar una versión del tradicional plato navideño venezolano, acá tienes una receta que ensayamos el año pasado y quedó deliciosa. Mi esposa Gabriela la tomó de la página web de Monaca. No la seguimos al pie de la letra y acá  tienes la versión libre que más nos gustó (y que recordamos del año pasado, porque no anotamos los cambios que hicimos). Se supone que rinde para 50 hallacas,

Otra cosa, y no es misterio, toda familia venezolana tiene su receta y sus manías. Es parte consustancial del hacer hallaquero. Siéntete libre de cambiar, criticar y dudar de todo lo que leas a continuación. Por ejemplo, la receta del maestro Scannone en su libro rojo tiene 8 páginas y más detalles que el manual de operaciones de un Airbus 320. Si en casa no son expertos en el tema, aprovecha la oportunidad para llamar a mamá, la tía o tu hermana para que te de unos consejos.

IMG_1783Por último, como sabrás, hacer hallacas es un trabajo de dimensiones heroicas que requiere de tiempo, paciencia, equipo y unos buenos (y variados) tragos. Lo mejor es plantearse la odisea en dos días: uno para el guiso y lavar las hojas, otro para armarlas. Claro que nadie lo hace así y emprenden la labor titánica a media mañana y terminan de madrugada, agotados y jurando que el año que viene no cometen la locura de hacer cantidades industriales.

Para rematar, nosotros todavía no hemos preparado nuestras hallacas en casa. Así que cualquier sugerencia es bienvenida. Las fotos que ves acá son del año pasado, y como verás, fue un día en familia donde abuelos, tíos y niñas participaron activamente. ¿Qué mejor manera de vivir las tradiciones?
MASA

1 Kg. de harina de maíz amarillo.

1 taza de aceite

50 grs. de semillas de onoto.

6 tazas de agua

 

Hallaca-sonrienteGUISO

4 berenjenas en cuadros pequeños.

4 zanahorias rayadas.

200 grs. de garbanzos cocidos. (pero no estamos muy seguros de esta cantidad)

1 taza de acelgas picaditas.

500 grs. de champiñones rebanados.

2 pimentones.

50 grs. de cebollín finamente picado.

50 grs. de ají dulce finamente picado.

2 cebollas grandes, finamente picadas.

10 dientes de ajo triturados.

100 grs. de ajo porro (puerros) finamente picados.

½ taza de aceite.

¼ taza de alcaparras.

1 taza de caldo de vegetales.
ADORNOS

Aceitunas.

Pimentón rostizado.

Pasas.

Almendras.
HOJAS

1 ½ kilo de hojas de plátano.
PREPARACIÓN

  1. Lava y pica todos los vegetales en cuadritos (Gabriela hace un trabajo minimalista: los trozos son realmente pequeños). En una olla, preferiblemente de acero inoxidable o esmaltada, sofríe en aceite el ajo, la cebolla, el ají dulce y el ajo porro. Agrega el resto de los ingredientes y sazona con sal al gusto. Mezcla todo bien y cocina a fuego bajo y con amor. Revuelve eventualmente, con cuidado de no convertir la mezcla en un puré. Pruébalo y corrige la sazón para que sea un poco fuerte. Acá todo el mundo opina, y en ocasiones, inventa. Cuidado. Sigue cocinando hasta que espese y tenga poco líquido en la superficie.
  2. Hallaca-2Tapa la olla con un paño no muy grueso y deja enfriar el guiso en un lugar fresco. Si terminaste temprano (lo dudo) y no vas a armar las hallacas sino hasta el día siguiente, refrigéralo.
  3. A lavar las hojas. Comienza picándolas para quitarles el nervio grueso. Lávalas muy bien. Sécalas con un paño. Luego córtalas en rectángulos de 30 x 40 cms. y otros más pequeños, de 20 x 25 cms.  para la cubierta protectora. Mi madre usa trozos mucho más largos que anchos para “fajar” las hallacas.
  4. En un caldero vierte una taza de aceite y el onoto. Cocina hasta obtener un color caramelo oscuro; esto no debe tomar mucho tiempo y procura que no se queme el onoto. Apaga la llama. Cuela el aceite para eliminar los granos y deja que se enfríe.
  5. Manos a la masa. Combina la harina con la mitad del aceite coloreado con onoto y el agua. Agrega sal al gusto. Amasa con buena vibra y energía hasta lograr que compacte. Forma unas bolas de 5 a 7 cms. aproximadamente.
  6. Comienza el juego. Engrasa una hoja grande con el aceite con onoto. En el centro coloca una bola de masa y aplasta hasta que quede un círculo delgado. Para esto puedes usar papel envoplast y un rodillo. Vierte en el centro unas 3 cucharadas de guiso. Coloca encima los adornos. Decora al gusto.
  7. Ahora viene el arte de la envoltura. Dobla los lados largos uno sobre otro y luego los dos extremos hacia adentro. Cubre con la hoja pequeña para proteger la hallaca del agua. Aprieta con cuidado y fájalas si deseas. Amarra con pabilo, al menos dos veces por lado. Anuda como mejor puedas y tómate un trago para celebrar. Si no entendiste cómo se amarra una hallaca, ni modo, pide ayuda o la próxima vez que te inviten a hacer hallacas, no te dediques a beber y pon atención.
  8. Hallaca-4En una olla grandísima hierve agua con sal. Cocina las hallacas durante una hora. Sácalas y déjalas escurrir. Si no las vas a servir al momento (y seguramente a estas alturas ya es madrugada y están todos agotados) déjalas enfriar bien y luego las refrigeras, o las congelas.

Si alguien te dice que las de sus mamá son más sabrosas, dales la razón. Si te dicen que hallaca vegetariana no es hallaca y que extrañan la gallina, el tocino y el pernil, no discutas. Si comentan que tus hallacas son un antojo vegetariano que atenta contra la tradición, sonríe. Es navidad.

 



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