No permitas el acoso sexual

El acoso sexual es una forma de violencia psicológica que sucede habitualmente en situaciones de desigualdad, por ejemplo, en las relaciones laborales y en entornos escolares.

Según la psicóloga Yumary Guerra, el acoso sexual se da cuando hay conductas y manifestaciones de contenido sexual directo o indirecto; por ejemplo, cuando un acosador hace propuestas sexuales para intimidar a su víctima, provocarla y colocarla en una situación de angustia y nervios.

Generalmente, explica  la experta, el victimario sufre trastornos de personalidad. “Son personas narcisistas, que no saben colocarse en el lugar del otro y sienten placer a través del ejercicio del poder”.

Además, esos patrones de conducta son generados durante la crianza, por lo que se ha vivido en la niñez, pero también de experiencias previas, en las cuales el acosador ha conseguido seducir a otra persona.

En cuanto a la persona que permite el acoso, el patrón recurrente indica que se siente en una situación de inferioridad y piensa que sus capacidades no son suficientes para limitar el acoso constante. Son personas de baja autoestima, que no tienen un buen manejo de los recursos comunicacionales; les cuesta mucho establecer límites entre lo que se desea y lo que no.

Muchas veces las víctimas de acoso sexual se sienten culpables de esa situación, creen que lo  merecen y no logran salirse de ese círculo vicioso, denunciar y pedir ayuda; por esta razón, Guerra insiste en aclarar que “nadie en ningún momento es merecedor de esta situación”.

¿Qué hacer cuando se está siendo acosado?

La persona que está siendo acosada debe hacer saber a su victimario que no quiere estar en esa situación, que no le gusta, que no le agrada, pero sin llegar a la amenaza ni a la confrontación, porque el acosador va a escalar en la violencia y la víctima puede estar en una situación de riesgo.

Lo que la psicóloga recomienda es no enfrentar al acosador y buscar el apoyo de los entes jurídicos y de los especialistas para hacer las denuncias pertinentes y solucionar las consecuencias psicológicas que causan este tipo de circunstancias.

El impacto psicológico principal es la depresión, pero también se presentan trastornos de ansiedad, aislamiento, dificultades en las relaciones con otros y creencias distorsionadas del agresor, es decir, la víctima empieza a sentir que todas las personas de ese sexo son iguales, por ende, las rechaza.

Lo más común es que se dé el acoso de un hombre hacia una mujer pero puede darse el caso contrario o entre personas del mismo sexo. Incluso puede presentarse dentro de la pareja, cuando uno de los miembros obliga al otro a realizar prácticas sexuales que no desea.

Para denunciar este tipo de abuso, existe la línea gratuita 0800mujeres, que presta un servicio confidencial las 24 horas del día.



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