Perdón por mis rencores

Perdón por mis rencores

Probablemente muchos tienen una o más personas con las cuales no desean tener más relación. Independientemente de los motivos que tenga cada quien, se siente un rencor por ese otro ser al punto que no se desea más contacto en lo que nos queda de vida.

En mi caso también me ocurre, pero tengo la particularidad de que puedo perdonar con el transcurrir del tiempo e, incluso, borrar eso que siento que la persona me hizo. Puedo perdonar más de una vez, pero… si esa persona reincide, se me activa toda la película, y entonces, como si pasara la línea amarilla, entro en una zona de no retorno y allí sí no hay una nueva oportunidad.

No me siento mal por eso, pero debo reconocer que puedo pegarme en el disgusto hacia ese ser, y hoy, quiero pedir perdón, ¿por qué?

  • Porque entiendo que el principal perdón me lo tengo que dar a mí misma, porque en el fondo me molesta haber dado otras oportunidades a esa persona que sigue actuando en función de su esencia, buena o mala, no importa, el punto es que es totalmente ajena a mí.
  • Porque llego a sentir tal aversión cuando paso esa línea que es casi como si viera cucarachas, y vaya que las detesto, son tan asquerosas para mí.
  • Porque el rencor no afecta a esa persona, sino que me hace daño a mí.
  • Porque creo en Dios, y ese ser, aunque me disguste a mí, es tan hijo de Dios como yo.

Hoy pido perdón a Dios, perdón a la vida por esos rencores, dejo libre esos sentimientos, cada quien es como es y el hecho de que no concuerde con mis valores no me hace mejor o peor, sino diferente; y, si bien no vuelvo a darle otra oportunidad de entrar en mi vida, hoy le abro la puerta completa para que sea lo que deba o quiera ser, y dejo ir con esa persona mis sentimientos. Se acabó el viaje con ese ser, y me dedico a mí y a los seres que amo, no más desperdicio de tiempo.



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