Por qué y para qué meditar

La meditación es un hábito poderosísimo y que recomiendo ampliamente. Aunque lo llamemos hábito, en realidad es un estado del ser. Cuando empieces a meditar constantemente, habrás comprendido por que sugiero con tanto énfasis y pasión que medites, ya que comenzarás a percibir el cambio en ti, y por ende, en lo que manifiestas. Te cambiará la vida porque meditar permite que tu energía esencial fluya a través de ti.

Nuestras mentes están constantemente activas, saltan de un pensamiento a otro. De hecho, nuestras ondas cerebrales (impulsos eléctricos que emite el cerebro) están permanentemente en estado alerta (Beta) sobre estimuladas por el bullicioso mundo externo, lo cual es muy perjudicial para nuestra salud mental, emocional y física. Lamentablemente, es normal que el hombre en su vida cotidiana alcance el estado Ram-alta (para tener una idea, Beta va de 13 a 28 hertz y Ram-alta es más que 28 hertz, es decir, un estado permanente de stress y confusión). Se ha demostrado científicamente que al meditar se alteran las ondas cerebrales a alpha y theta, e incluso en estados profundos de meditación hay quienes han llegado a gama.

La meditación es una llave maestra para entrar en contacto con nuestra alma, donde yacen nuestros verdaderos sueños y el potencial para hacerlos realidad. Es ahí donde entramos en conexión con la Fuente de todo Bien que reside y nos habla en nuestro interior. Para establecer contacto con la Inteligencia no circunscrita, la Divinidad en nosotros, el alma universal que reside en nuestro interior, el campo de posibilidades infinitas, la matriz divina… necesitamos acallar este indómito diálogo interno.

Olvídate de la trillada frase “poner la mente en blanco” que lo que causa es stress, haciéndonos sentir como seres incapaces de meditar, dificultando y obstaculizando todo el proceso. ¡Claro que te van a venir miles de pensamientos! Pero verás como cada vez serán menos. Como cada vez, la brecha o el espacio entre pensamiento y pensamiento se extiende. Y ese espacio es justamente cuando estás en estado meditativo. Cuando te llegue un pensamiento, no luches contra él. Simplemente, como un observador, míralo pasar y déjalo ir, sin engancharte con el pensamiento en un proceso mental o adjuntándole una emoción.

Un punto que considero vital aclarar es que la meditación no es concentración, ni visualización, ni imaginación. Estas actividades las realizamos con la mente y la meditación trasciende la mente. Cuando meditamos estamos en alpha, recuerda. Cuando trabajamos con la mente, nuestras ondas cerebrales están en estado beta. Cuando meditamos no se trata de ver la imagen de lo que deseamos, sino de entregar nuestra mente a la Fuente, dejar que fluya el vacío, el silencio.

Sin embargo es muy útil y maravilloso meditar antes de la práctica de la visualización creativa cuando quieres trabajar en la co-creación de tus sueños.  Ya que la meditación te pone en un estado de alineación vibracional con la Fuente, te sintoniza con vibraciones constructivas, con la Inteligencia que crea mundos y que es la misma que está dentro de ti. Esto te permite, por supuesto, aliviar o diluir la resistencia o bloqueo que te impide recibir y materializar tus deseos.

Como ves, es fundamental trascender la mente y llegar al ser, al alma; porque las limitaciones existen sólo en nuestras mentes, no pueden llegar a nuestro verdadero ser. Cuando meditamos entramos en el  marco cuántico donde no hay tiempo, espacio, ni límite de ningún tipo.

Beneficios de la Meditación

Ante todo debemos destacar que estos efectos no se limitan al momento en que estamos meditando, sino que se extienden más allá de éste. Es importante también resaltar que podrás disfrutar de estos beneficios sólo cuando practicas la meditación de manera constante cada día. Meditar sólo esporádicamente produce efectos de muy limitada duración.  Sí es posible vivir en estado alpha, cuando no estamos meditando, pero sólo podemos lograrlo si meditamos todos los días y esto ocurre luego de mucho tiempo.

Meditar expande tus chacras (centros energéticos), eleva tu frecuencia vibratoria y tu nivel de conciencia. Facilita el desarrollo de tu intuición y te permite tener mayor claridad y discernimiento. Dentro de ti yacen todas las respuestas a todas tus preguntas. Sólo necesitas hacer silencio y escuchar. Callar la mente y escuchar con los sentidos internos. Por lo tanto, te hace estar más conectado con tu propósito de vida y te permite ir descubriendo quien eres realmente.

Uno de los primeros cambios que se puede empezar a manifestar cuando haces esta práctica diariamente es que te encontrarás más relajado y sereno el resto del tiempo, ni te alterarás por las cosas que antes solían alterarte fácilmente. Te aporta paz, equilibrio y armonía interior, por lo que alivia y va desapareciendo la ansiedad y la angustia, así como las ideas auto destructivas, molestas, negativas.

Meditar te hace estar más presente, vivir en el aquí y el ahora. Te ayuda a dormir mejor, relaja tu mente y tu cuerpo, reduce el stress y preocupación.  Aumenta o fomenta la compasión, haciéndote más tolerante y comprensivo.

Cuando inducimos voluntariamente a nuestro cerebro a emitir ondas alpha, no sólo nos mejora la memoria, aprendizaje, creatividad, capacidad de concentración y enfoque; sino que se producen cambios fisiológicos muy positivos en el cuerpo, porque accedemos al poder auto sanador innato en cada uno de nosotros. Así se activan los mecanismos auto reparadores del cuerpo, se retarda y hasta se revierte el proceso del envejecimiento. (Científicamente comprobado).

En general, meditar nos provee de excelente salud física, mental y espiritual.

Te invito a ver la meditación como algo más simple de lo que crees. Ante todo,  tu primera intención en esos instantes debe ser la de disfrutar de ese encuentro con tu propio ser. Sentarte en posición cómoda, respirar profundamente y sólo observar tus pensamientos. ¡Eso es todo! Para tu crecimiento meditativo, es preciso que sepas que el obstáculo de la meditación es el ego hablando en tu mente, así que al principio lo más probable es que sea un gran esfuerzo silenciarlo. Además el ego te hará sentirte impaciente, presionándote a ver resultados inmediatos. Sólo con la práctica constante lo irás logrando, a tu propio ritmo. Hay infinidad de métodos y técnicas. Cuando encuentres el indicado para ti va a encajar solo y sabrás que ese es el método apropiado para ese momento de tu vida. Y llegará el día en que trascenderás también la técnica para alcanzar el estado meditativo del ser.

Pero por ahora, te invito a revisar en www.equilibrioyarmonia.com las indicaciones simples que te propongo para comenzar con tu práctica de meditación por tu cuenta. Todo lo que necesitas para comenzar es voluntad de meditar. Me despido deseando que tu alma te guíe al grupo indicado para ti, para que también puedas vivir la experiencia de meditaciones en grupo, bajo la guía de maestros calificados para tal fin.

 



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