Qué tienen en común las personas hipertensas y las diabéticas

La hipertensión arterial y la diabetes son enfermedades crónicas que aumentan considerablemente el riesgo de padecer problemas cardiovasculares, y se han posicionado como unas de las principales causas de muerte en todo el mundo. Aunque desarrollan síntomas totalmente diferentes, es importante apuntar que en los últimos años se ha incrementado el número de pacientes con ambas enfermedades. Esto ha llevado a los especialistas a plantearse el hecho de que entre ambas existen un vínculo. Algunas estadísticas afirman que los pacientes con hipertensión arterial tienen hasta un 50 % de posibilidades de desarrollar diabetes tipo dos. Incluso, estudios más avanzados revelan que 65 % de los diabéticos son hipertensos. Ambas patologías representan los principales factores de riesgo cardiovascular. Por eso es de suma importancia que quienes la padezcan tengan hábitos saludables y tomen previsiones especiales. Aunque la hipertensión por lo general no presenta síntomas, las personas con riesgo de padecer ambas afecciones deben prestar especial atención a molestias relacionadas con la diabetes. • Aumento del apetito: Debido a la falta de utilización de los azúcares y su eliminación por la orina, lo que a su vez puede causar pérdida de peso y cansancio. • Ganas constantes de orinar: El exceso de azúcar en la sangre es eliminado a través de la orina. • Sed: El paciente beberá mucha agua para compensar la pérdida de líquidos. También es importante tomar en cuenta otros síntomas como problemas para cicatrizar, comezón generalizada en la zona de los genitales, propensión a infecciones de piel y encías, alteraciones en la vista. Las personas con hipertensión y diabetes deben seguir una serie de medidas generales para mantener el control de la presión arterial y de los niveles de glucosa en la sangre. Algunas de las recomendaciones más importantes son: evitar el aumento de peso, practicar ejercicio físico, eliminar el consumo de cigarrillos, visitar al oftalmólogo al menos una vez al año, mantener una buena higiene de los pies y llevar una alimentación sana, además de siempre procurar una vida tranquila y relajada. Recuerda visitar a tu médico si tienes dudas sobre este tema o cualquier otro que involucre tu salud y bienestar

La hipertensión arterial y la diabetes son enfermedades crónicas que aumentan considerablemente el riesgo de padecer problemas cardiovasculares, y se han posicionado como unas de las principales causas de muerte en todo el mundo.

Aunque desarrollan síntomas totalmente diferentes, es importante apuntar que en los últimos años se ha incrementado el número de pacientes con ambas enfermedades. Esto ha llevado a los especialistas a plantearse el hecho de que entre ambas existen un vínculo.

Algunas estadísticas afirman que los pacientes con hipertensión arterial tienen hasta un 50 % de posibilidades de desarrollar diabetes tipo dos. Incluso, estudios más avanzados revelan que 65 % de los diabéticos son hipertensos.

Ambas patologías representan los principales factores de riesgo cardiovascular. Por eso es de suma importancia que quienes la padezcan tengan hábitos saludables y tomen previsiones especiales.

Aunque la hipertensión por lo general no presenta síntomas, las personas con riesgo de padecer ambas afecciones deben prestar especial atención a molestias relacionadas con la diabetes.

  • Aumento del apetito: Debido a la falta de utilización de los azúcares y su eliminación por la orina, lo que a su vez puede causar pérdida de peso y cansancio.
  • Ganas constantes de orinar: El exceso de azúcar en la sangre es eliminado a través de la orina.
  • Sed: El paciente beberá mucha agua para compensar la pérdida de líquidos.

También es importante tomar en cuenta otros síntomas como problemas para cicatrizar, comezón generalizada en la zona de los genitales, propensión a infecciones de piel y encías, alteraciones en la vista.

Las personas con hipertensión y diabetes deben seguir una serie de medidas generales para mantener el control de la presión arterial y de los niveles de glucosa en la sangre. Algunas de las recomendaciones más importantes son: evitar el aumento de peso, practicar ejercicio físico, eliminar el consumo de cigarrillos, visitar al oftalmólogo al menos una vez al año, mantener una buena higiene de los pies y llevar una alimentación sana, además de siempre procurar una vida tranquila y relajada.

Recuerda visitar a tu médico si tienes dudas sobre este tema o cualquier otro que involucre tu salud y bienestar.



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