Recomendaciones para prevenir lesiones deportivas en los niños

Recomendaciones para prevenir lesiones deportivas en los niños

Que nuestros hijos practiquen deporte es una bendición. La actividad física es saludable en cualquier etapa de la vida, máxime en la niñez que es cuando se fomentan los hábitos que nos acompañarán toda la vida.

El deporte enseña al niño a competir sanamente y a trabajar en equipo, entre muchas otras virtudes que lo va formando para el futuro. Por ello es imprescindible que el niño escoja la actividad que quiere practicar.

Sin embargo, cuando el niño escoge un deporte de contacto, hay que tener especial cuidado porque las áreas donde crecen los huesos de los niños son muy susceptibles a sufrir lesiones; especialmente durante la pubertad.

Según explica Ethy Oziel, médico cirujano y fisiatra, especialista en medicina deportiva, “las lesiones traumáticas son inevitables”, pero podemos prepararnos para que las lesiones asociadas al deporte no sucedan.

Por ejemplo: “Qué pasa con el niño que metemos a practicar fútbol, pero no lo preparamos para el fútbol. Y cuando está en la cancha el entrenador le dice, corre más rápido, pero es que nunca lo enseñó a correr, nunca le dijo que debía contraer los abdominales para correr, nunca se los trabajó. Es decir, que la parte más importante que es la preparación física, también va asociada a los niños. Ya que la idea es hacerlo un atleta integral”, acota la experta.

Lea también: ¿Qué hago si mi hijo se cae y se fractura?

Por otra parte, es importante poner atención al contexto la lesión. Es decir, los padres deben observar, si el niño se queja, cuándo se queja, se queja cuando está cansado o se queja de verdad todos los días, se queja cuando está en entrenamiento o cuando le toca ir a la práctica porque no quiere ir, cambia su forma de caminar, le duele cuando sube y baja escaleras, se queja en la mañana o en la noche, arruga la cara, qué te dice el entrenador, se cayó, se levantó él solo, lo ayudaron, sangró, se le inflamó, entre otros aspectos.

Asimismo, Oziel, recomienda llevarlo a un especialista antes que el niño comience una actividad deportiva. Este chequeo también será útil para descartar cosas como: escoliosis que sucede durante el crecimiento, acortamiento, debilidades, etc.

Lea también: Probabilidades de fractura se triplican en mujeres

Finalmente, un tip clave, es lo que la especialista llama la Ley de los 10 días: “si el niño tiene un dolor, que ya pasaron los 10 días y todavía se sigue quejando de él, que se hace más intenso con el paso de los días, que no aparece solo en el deporte sino en la actividad de vida diaria, es porque definitivamente el niño está lesionado y hay que llevarlo a un médico”. Exhorta a no automedicarlo, ni colocarle cremas o masajes.



Deja tus comentarios aquí: