Rompiendo con los malos hábitos para crear más dicha en tu vida

Nuestros comportamientos se basan en los hábitos y costumbres que tenemos en nuestra forma de pensar. Es importante fijarnos cuáles nos limitan en el camino de la felicidad. Un mal hábito de pensamiento es mantener en mente la culpabilidad por aquellas cosas que aún no se han logrado, sin reconocer las que se tienen, esto genera insatisfacción constante. Para cambiarlo es importante comenzar a reconocer todos los logros y agradecerlos.

Otro hábito que obstaculiza, es expresar continuamente “seré feliz cuando….” y constantemente dices “cuando me gradúe seré feliz” “cuando adelgace seré feliz” “cuando tenga hijos me sentiré pleno/a” “cuando me jubile seré dichoso/a”; postergas tu dicha y te pierdes los mejores acontecimientos del presente. Cambia el hábito de pensar y decir que serás feliz en el futuro y comienza a ser feliz con los detalles de cada día.

Hay quienes se centran en pensar todo el tiempo en circunstancias de su pasado, en experiencias tristes y recurren a comportamientos nocivos para llenar sus vacíos y frustraciones, buscando calmar su dolor a través del alcohol, las drogas, compras compulsivas, el juego o la comida. Hábitos que funcionan como anestesia temporal, pero luego del efecto los resultados son peores. Es la búsqueda de la dicha a corto plazo.

Otras personas suelen tener el hábito de quejarse, todo les molesta, ven lo malo en cada situación afectando su estado anímico y su relación con el entorno. Es el hábito de otorgarle el poder a las circunstancias. Cambia el hábito de quejarte y emprende acciones para solucionar los problemas. Cuando cuestiones algo fíjate por qué lo haces y modifícalo.

Si quieres tener hábitos más saludables, comienza por ver lo mejor en tu vida, aquellas cosas que te dan alegría. Encuentra la dicha en el presente. Si hay algo que te disgusta cámbialo y si no puedes cambiarlo o solucionarlo, entonces decídete a cambiar la actitud con respecto a lo que te sucede.

Habitúate a tener pensamientos positivos; los pensamientos negativos intoxican tu organismo y tu mente. Si te llega un pensamiento negativo préstale atención y pregúntate de inmediato si eso que estás pensando es cierto.

Hay personas que dicen “qué fácil es decirlo, y que difícil es ser positivo”, les digo que todo en la vida es cuestión de ACTITUD. A veces se tiene una lucha interna entre lo que nos hace infeliz (miedo, dolor, rabia, etc.) y lo que nos hace feliz (amar, dar, etc.) en tu vida ¿Cuál gana? ¡Ganará el que alimentes más! Tu dicha dependerá sólo de ti. Vive con un propósito que te mantenga inspirado. Si quieres que tu vida sea como realmente esperas comienza por cambiar tus hábitos de pensamiento y cambiarán tus actitudes. Asume tu poder.



Deja tus comentarios aquí: