¿Seguro que tienes hambre?

Cuando estamos frente a un problema de manejo del peso es sumamente importante que nos detengamos a vigilar nuestras emociones y cómo se relacionan éstas con la comida. Probablemente nos percatemos de que comemos porque tenemos alguna sensación o sentimiento que nos embarga, en lugar de hacerlo por necesidad absoluta o hambre. En nuestra cultura nos han enseñado a comer para calmar cualquier momento emocional fuerte. Desde que estamos en la cuna las mamás nos acostumbraron a meternos un biberón en la boca como primera opción, aun cuando la causa del llanto fuera cualquiera diferente al hambre. Es conocido que la primera causa de incomodidad en un bebé es la deshidratación o la sed, así como calor, molestias con el pañal, sueño, etc. Pero ninguna de éstas cuenta cuando la madre estresada quiere calmar al bebé: lo mas efectivo es un tetero o biberón y si este esta cargado de algún cereal dulce…. ¡mucho mejor!

1-             Tengo ganas de comer algo, pero no se qué es…. ¿un dulce?  Hay momentos en los sentimos que necesitamos algo dulce. Esto puede deberse a altas o bajas en la insulina pero hay que romper el ciclo porque entre más dulce comes más dulce te pide el cuerpo. Para esto hay que ser fuertes y rodearnos de sustitutos más sanos que nos satisfagan por un tiempo mayor. Una buena opción son las nueces, las frutas o incluso los frutos secos como dátiles, pasas o higos. Otras opciones son sustituir esa sensación de aburrimiento o de fastidio con algo diferente a comida como por ejemplo: hablar con amigos, leer, trabajar en la computadora o simplemente espera unos 15 minutos y tomar agua. Muchas veces la sensación de sed se confunde con hambre.

2-             ¿Comes cuando te desbordas de alegría?  Si te promueven, sacas buenas notas, recibes buenas noticias, etc. y corres a celebrarlo con una comida deliciosa, eso es otra demostración de que estás comiendo por razones emocionales y no por verdadera hambre. Este comportamiento podemos sustituirlo con otras actividades como ir de paseo, salir a bailar, ir de compras, irse a la peluquería o a un spa para hacerse un tratamiento de reinas o reyes. En otras palabras alimentemos el alma que a esa también le da hambre de vez en cuando.

3-             ¿Y cuando te atacan los nervios? ¿Sabías que la mejor forma de controlar la ansiedad es el ejercicio? Es conveniente buscar una actividad que disfrutes, que te guste, aunque sea trivial o parezca insignificante. ¡Todo cuenta! Sube y bajas las escaleras de la casa, saca a pasear a tu perrito, busca el correo, o ve a una tienda a curiosear. Se recomienda hacer actividades que te saquen del circulo ambiental en el que tienes la comida a la mano.

4-             Pero que aburrida estás… ¿Sabes que el aburrimiento es una de las características humanas más complejas? A veces la insatisfacción en lo que hacemos a diario o en un momento determinado del día puede ser catalogado como aburrimiento, igualmente la soledad e incluso la ansiedad… Lo mejor es buscar qué hacer pero si no te animas come algo como palomitas de maíz, pistachos o maní con cáscara y mastícalas bien, acompáñalo de un te de hierbas relajantes o agua. Trata de buscar alimentos no tan altos en calorías y que requieran tiempo para ser masticados. No se recomiendan las galletas o el helado porque se comen rápido, son ricos en calorías y grasa y es difícil controlar la porción.

5- ¿Comes porque estas triste? Todos pasamos por momentos duros y a muchos nos da por consolarnos comiendo. En estos casos busca apoyo ya sea en tu familia, tu iglesia, amigos o con un terapeuta. Lee libros inspiradores, medita, haz yoga o algo que te ayude a despejar la mente. Llora, desahógate pero sacando sentimientos de ti, no metiendo comida a tu estomago. No sufras sola en compañía de la comida porque esta no te ayudara a salir de la tristeza o resolver tus problemas.?

La clave es sustituir la comida por otras actividades para acostumbrarnos a que la comida no es lo único que nos alimenta, somos seres espirituales habituando un cuerpo físico y todas las partes necesitan ser alimentadas… Respirar profundo y tomar agua antes de un antojo, nos ayudara a aclarar mejor si lo que queremos es comida o afecto.



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