Los expertos pasan mucho tiempo tratando de averiguar lo que hacen las personas exitosas. Casi siempre siguen buscando en sus credenciales, inteligencia, educación y otros factores. Pero más que cualquier otra cosa, para mi la diferencia la hace la pasión con que ellos hacen las cosas.
Si observas las vidas de líderes efectivos, encontrarás que casi nunca encajan con los “moldes” preestablecidos y estereotipados. Por ejemplo, más del 60% de los grandes hombres de éxito del mundo de los negocios reprobaron los primeros años de universidad, y algunos ni siquiera culminaron sus carreras.
¿Qué le permite a la gente que parece común lograr grandes cosas?
La respuesta es: la pasión. En la vida de cada uno de ellos nada puede ocupar el lugar de la pasión.
La pasión es el primer paso
Creo que de la manera como tú desees así se determinará tu destino. Cualquiera que viva su vida por encima de una vida común tiene un gran deseo. Deseos débiles traen resultados débiles.
No hay y no habrá sustituto de la pasión. Es el combustible de la voluntad. Si tus deseos son escasos tu voluntad jamás será suficiente para lograrlo.
La pasión cambia a la gente. El ser humano está hecho de tal forma que cuando cualquier cosa enciende el alma, las imposibilidades desaparecen. Veo a diario como personas con una gran pasión y pocas habilidades, sobrepasan a las personas con muchas habilidades pero con poca pasión.
A pesar del poder que tiene la pasión, muchas personas en nuestra sociedad parecen que trabajan “muertos”.
Me da la impresión de que estamos atrapados en un momento en el que no solo somos materialistas, sino peor que eso, estamos convirtiéndonos en personas emocionalmente muertas. No cantamos, no reímos, ni siquiera comentamos “pecados” con mucho entusiasmo.
Sólo te digo algo: si la pasión no es una cualidad en tu vida, creo que ya estás en graves problemas. La verdad es que nunca podrás hacer, dirigir, emprender, relacionarte, si no te sientes totalmente apasionado.
Mis sugerencias:
- Tómate la temperatura. Tal vez estás demasiado frío.
- Recuerda cuándo te enamoraste por primera vez, cuándo comenzaste tu carrera y trata de recuperar la pasión de esos momentos.
- Y por favor, relaciónate con gente que tenga pasión. Acércate a gente que tenga el fuego para que te encienda a ti.
La pasión se contagia, pasa tiempo con gente que pueda contagiarte.
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