Todo lo que sube tiene que bajar o La Ley de la Gravedad

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Esa es una de esas sabidurías que tenemos desde niños: si lanzamos una pelota, volverá a caer. Nunca nos preguntamos el porqué, al contrario, si no baja inmediatamente ¡era que había caído en el techo! Otro fenómeno hermano de ese, es que si sueltas algo, ¡se cae! Agárralo duro, nos decían desde pequeños…

Pero veámoslo con un poco de curiosidad: ¿Por qué se caen las cosas? ¿Quién le dice a la pelota que tiene que volver a bajar? ¿Por qué no sigue volando hasta perderse en el espacio? Y el vaso que tenemos en la mano… ¿Por qué tiene que caerse (y de paso romperse en mil pedazos) si lo soltamos? ¿Por qué no se queda flotando, como se ve en las películas del espacio, o sale volando hacia arriba?

Ya los antiguos se preguntaron lo mismo. El gran Aristóteles pensaba que era la naturaleza de las cosas subir o bajar. Así pues, las cosas hechas del elemento tierra tienen, en su naturaleza, la tendencia de ir hacia el centro del Universo, que según él quedaba en el centro de la Tierra. Las cosas hechas del elemento fuego tienen, igualmente en su naturaleza, la necesidad de subir a la primera esfera de los cielos.

En el siglo VII el matemático hindú Brahmagupta invirtió el modelo de Aristóteles y según él, estaba en la naturaleza de la Tierra, atraer a los otros cuerpos.

80588-050-8d944bfeMuchos otros investigadores trabajaron sobre esa extraña atracción entre los cuerpos, por ejemplo el famoso Galileo Galilei estuvo experimentando con la gravedad, dejando caer objetos desde la famosa Torre de Pisa. La sabiduría normal de la época (y a lo mejor todavía usted lo cree, mi amigo lector) era que los cuerpos más pesados caían más rápido que los más livianos. Es decir, si usted deja caer desde la ventana de su apartamento en el 9no. piso un martillo y un clavo, el martillo caerá primero. Pues resulta que no, que ambos caen al mismo tiempo, eso sí, dependiendo de la forma, porque el aire les puede retrasar la caída. Ese resultado lo escribió Galileo en su famosa obra Discorsi e Dimostrazioni Matematiche, intorno a due nuove scienze en 1638.

En 1666 el inglés Isaac Newton postuló su famosa Ley de la Gravitación Universal, según la cual, todos los cuerpos se atraen mutuamente en función de sus masas y de la distancia que los separa. Esta extraordinaria Ley, permitió calcular la trayectoria de los proyectiles y las órbitas de los planetas y convirtió a Newton en uno de los científicos más renombrados del mundo.

Y sin embargo, la Ley de Newton, como se le conoce, lo que dice es cuánto vale la fuerza de gravedad, pero no porqué ocurre. Volvemos a la pregunta: sabemos ahora que el Sol atrae a la Tierra con una fuerza igual al producto de las dos masas y dividido por el cuadrado de la distancia, pero ¿cómo sabe el Sol que la Tierra está ahí y tiene que halarla? ¿Y por qué la tiene que halar? por cierto, esa es otra característica interesante de la fuerza de gravedad, no tiene contrario. A ver, todo el que ha tenido un imán en la mano, sabe que hay una parte que atrae y otra que rechaza ¿Por qué la fuerza de gravedad sólo atrae?

fabric_of_space_warpAl día de hoy no se han respondido muy bien esas preguntas. Hay unas teorías, como la de la Relatividad de Einstein que, como verán a continuación, quizás son más extrañas aún que la falta de explicación. Einstein postula que en realidad no existe una fuerza de gravedad, sino que lo que sucede, es que las masas causan que el espacio se curve ¿qué tal? A ver si lo explico con un ejemplo. Si usted va en un carro por una autopista y ésta es recta, pues usted. sigue derecho, pero si la autopista tiene una curva, usted se ve obligado a girar con ella para no salirse y eso le parece lo más natural del mundo ¿correcto? Bueno, de acuerdo con la teoría de Einstein, los cuerpos causan que “la autopista” del espacio se curve. Así pues, la presencia del Sol hace que el espacio se curve y La Tierra, para “no salirse” sigue esa curvatura, que la hace girar alrededor del Sol. Igualmente, la Tierra curva su zona del espacio y la Luna simplemente “sigue” esa curva. Tengo que confesarles, mis queridos lectores, que no es una teoría que me parezca muy convincente, pero es tan buena que permite corregir todas las minucias que la Teoría de Newton falla. Sin Einstein nuestros numerosos satélites en el espacio no encontrarían el camino correcto.

H150_mmmm_evt1_persp1Otra teoría no menos “rara” que trata de explicar la fuerza de gravedad viene de la Mecánica Cuántica, que ya sabemos se caracteriza por hacer afirmaciones un poco extrañas (un día de estos les cuento la historia del gato que está vivo y muerto al mismo tiempo). El caso es que, de acuerdo con la mecánica cuántica, todos los cuerpos comparten unas partículas, tan chiquiticas que nunca las ha visto nadie, llamadas gravitones, que no tienen peso ni carga eléctrica, pero que compartiéndolas entre las masas causan la fuerza de gravedad. Algo así, como que entre usted y su amigo compran un billete de lotería juntos y no se separan mientras el billete esté ahí. El caso es que desde que postularon la existencia del gravitón, por allá por 1930, nadie ha detectado uno ¡y vaya que lo han buscado!

En fin, mis queridos lectores, y aunque usted no lo crea, después de tantos años y tantos experimentos, seguimos sin saber realmente porqué la taza se cae cuando la soltamos.