Tómate el pulso

Tómate el pulso

Cuando en mi chequeo anual leo en el informe: “Ruidos cardiacos rítmicos y regulares, pulso simétrico de amplitud conservada”, me siento feliz; durante mucho tiempo sufrí de arritmias, episodios en los cuales sin razón aparente mi corazón galopaba sin freno. Algunos de estos episodios llegaron a durar hasta 6 horas dejándome agotada y desolada por una situación fuera de mi control.

Del sistema circulatorio recordaba mi tercer grado; la hermana explicando el corazón y las arterias, así como su funcionamiento, diástole, sístole y el pulso. No fue hasta la Universidad en Bioquímica y el laboratorio de Neurofisiología y Psicofisiología que aprendí sobre el sistema eléctrico del corazón.

“El corazón puede compararlo a su casa, tiene una parte de tuberías, las coronarias y otra parte eléctrica que va por las paredes, que es el sistema de conducción eléctrico. Este es un sistema especial que crea y envía impulsos eléctricos. Primero, estos impulsos inducen la contracción de las aurículas, con lo que la sangre pasa a los ventrículos. Luego, los impulsos eléctricos inducen la contracción de los ventrículos, con lo cual la sangre es bombeada hacia los pulmones y hacia el cuerpo. En condiciones normales el corazón late de forma ordenada y rítmica. La frecuencia cardiaca de un individuo normal genera impulsos en torno a 60-100 latidos por minuto”. (Unesar)

Dicho en mi “media lengua” es como un corto circuito, esto hace que las ondas no sean regulares, o den un salto o vayan muy lento o muy rápido. Mi última gran vez fue en Madrid, venía de un evento en Vevey tierra de escritores como Hemingway y de retirados como Chaplin. Tranquila y apacible, todo cierra a las 5 pm excepto los miércoles que cierra a las 8 pm.

En nuestro evento los mas rebeldes habíamos conseguido una tasca en el Hotel Spa que nos permitía estar hasta las 10 pm. En el día,  cortesía de Nestlé teníamos una cafetera italiana en la cual tomábamos ristretto a toda hora y comíamos palanganas de caramelos y chocolates. Cuando llegué a Madrid salí corriendo a aprovechar el tiempo. Lo último que recuerdo es mi corazón galopante mientras firmaba mi cheque de viajero en una tienda por departamentos. Lo siguiente un médico tipo modelo de “Hola” que me dijo: “Que te habéis desmayao, ¿no serían los precios verdad?. Te tengo un taxi para tu hotel y si puedes vete para tu país, regresa cuando puedas a disfrutar de Madrid, prométeme que NO saldrás del hotel.”

Cuando uno sufre de arritmias se siente fuera de control. ¿Qué hace tu corazón por un lado y tú por el otro?; además, independientemente de lo que diga el chiste de la discusión de los órganos del cuerpo, culturalmente el corazón es el centro, por eso cuando mi doctor muy sonriente me dijo: “Eso que tienes puede ser muy desagradable, pero tiene solución”, de todas maneras pensé: ¡Ay, me van a tocar el corazón!. Pero todo resultó como dijo el doctor, un catéter por aquí, otro por allá, localizaron del cortocircuito, ablación y ¡voilá!.

Una arritmia es un cambio en el ritmo del corazón cuando el organismo no lo necesita. Algunas arritmias causan pocos o ningún síntoma y tienen un efecto mínimo en la eficacia del bombeo del corazón especialmente cuando duran poco tiempo. Muchos adultos sanos pueden sufrir de arritmias cortas, de vez en cuando. Las arritmias que duran minutos o incluso horas pueden tener consecuencias muy serias. Las arritmias en niños y adolescentes son un capítulo aparte porque su enfoque es diferente. No se debe subestimar cuando el niño o joven se observa o describe sus síntomas.

Existe mucha información en el consultorio del “Dr. Internet”, sin embargo, si sientes fatiga, mareo, casi desmayo o desmayo, si has percibido al tomarte el pulso como si se saltara un latido, o que late fuera de ritmo, o como un galope o palpitación, le falta aire, o dolor en el pecho o aturdimiento, mejor vaya a su médico de confianza quien le remitirá a un cardiólogo especialista en electrofisiología.



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