Esta va para los amantes de las tormentas de ideas, las dinámicas creativas de grupo y los jefes obsesionados con las oficinas abiertas: las investigaciones señalan que las personas son más creativas cuando tienen privacidad y están libres de interrupciones. Igualmente han encontrado que la gente más creativa en diversos campos suele ser introvertida y se ven a si mismos como individualistas e independientes.
Golpe bajo para muchos, incluyendo nuestras oficinas que tienen apenas 2 paredes (incluyendo una para el baño)
Según aparece en el New York Times, los psicólogos Mihaly Csikszentmihalyi y Gregory Feist han concluido que la mejor manera de estimular la creatividad en las oficinas es dándole a las personas su espacio y tranquilidad. Pero en las últimas décadas el espacio promedio para cada trabajador se ha reducido, a la vez que se “abren” las oficinas para facilitar la comunicación. Por lo visto, esto trae mas distracciones que resultados.
La moda de “pensamiento grupal” puede sonar divertida, pero no es necesariamente eficiente. Según Susan Cain, autora del artículo, el trabajo en equipo es divertido, estimulante, permite intercambiar ideas, administrar información y construir confianza. Pero una cosa es relacionarse con el grupo y luego tener autonomía, y otra es caer en la cadena de reuniones, discusiones y conferencias (si trabajas en una corporación, sabes de lo que hablo) Para ser realmente creativo hace falta privacidad y soledad.
Una de las bombas más grandes es lanzada contra las tormentas de ideas (brainstorming). Las investigaciones dicen que los individuos producen mejores ideas en términos de calidad y cantidad que los grupos, entre otras razones, porque en las dinámicas grupales hay quienes se inhiben, le dejan el trabajo a otros o prefieren callar para no llevar la contraria. Todo mientras se comen la merienda.
La idea no es acabar con las actividades de grupo y meter a todo el mundo en un cubículo. ¡Eso sería una tortura! Pero Susan Cain propone espacios de trabajo donde se puedan dar encuentros casuales, pero que luego le permitan a las personas desaparecer a su espacio propio y estar solos cuando quieran. Además, se debe respetar la actitud introvertida de los compañeros, porque quizás en esa cabeza se está gestando la solución que todos necesitan.
¿Cómo ha sido tu experiencia? En mi caso el silencio es vital, y muchas veces prefiero evitar la música, aunque otros estudios dicen que puede estimular la productividad. Claro que me gusta trabajar en equipo, pero es cierto que a veces son más las distracciones que los aportes. Y por último, cuando alguien me propone un meeting para analizar el meeting anterior, quiero salir corriendo y esperar que me envíen un resumen de la reunión.