Un nuevo año

Un nuevo año

Cuando culmina un año nos quedamos con una serie de emociones encontradas sobre lo que dejamos atrás, pero sobre todo nos llenamos de esperanza como si en un instante cerráramos un puerta y abriéramos una nueva a un futuro que decretamos prometedor, y sentimos tanta alegría que la irradiamos a otros llenándolos de nuestros buenos deseos.

Es atravesar la magia de la fe. Se siente tan agradable que quisiéramos retener ese instante cada día de nuestra vida, y ¿por qué no?, tratemos de mantenerla en cada amanecer porque cada día representa esa puerta que se abre donde todo puede cambiar para mejor.

En este 2018, embriagada por este sentir quiero desearte infinitas bendiciones, salud que te permita disfrutar de la vida, amor real, miradas cómplices, sueños compartidos, admiración, respeto, humildad, bienestar económico, crecimiento espiritual, goce de tus logros y de los demás.

Que jamás sientas el fracaso y, por el contrario, veas el aprendizaje, y de esta forma te hagas más sabio(a); que la profundidad del amor sea la protagonista más que la banalidad de los impulsos; que tu intuición te guíe, y aprendas a escucharla.

Que vivas desde el agradecimiento, y por lo tanto sepas y puedas valorar todo lo que tienes más que aquello que te falta, y desde allí tu vida entre en una expansión ilimitada.

Y sobre todo, que jamás dejes de creer, porque los milagros definitivamente existen, no tanto para quienes los piden, sino para aquellos(as) que se atreven a creer con firmeza.



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