Una baja autoestima te hace dependiente y manipulable

Si tu valoración es pobre, entonces el control de tu vida es escaso. Te ves como una víctima de las circunstancias, del destino, de la suerte, de la brujería y de muchos etcéteras más; algo así como una veleta que se mueve por la fuerza del viento, con pocas probabilidades de enderezarte por ti mismo. De esta manera es fácil entender por qué te tornas dependiente de tu entorno, y por lo tanto fácilmente manipulable.

Revisa si una o más de estas conductas están presentes en ti:

– Permanecer en un empleo donde no te sientes valorado(a) porque tendrás mil excusas o pretextos que te impedirán ver que puedes tener algo mejor, excusas que irán desde una baja valoración de tus capacidades, de la dificultad de encontrar posiciones mejores por la situación del país, tu edad, entre otras.

– Mantener una relación de pareja donde no eres feliz porque no te ves (consciente o inconscientemente) digno(a) de algo mejor, pudiendo ir en casos extremos a aceptar conductas de violencia psicológica y/o física, abandono en sus distintos niveles, infidelidad, etc.

– Esperar que el gobierno o personas que están en mejor posición  que tú te ayuden, te den, porque no ves que la verdadera riqueza está en desplegar tus talentos y potencialidades para surgir y así obtener lo que deseas por tus propios medios.

– Ver con envidia a los que tienen lo que tú valoras en lugar de verlos como ejemplo a seguir; envidiar en lugar de observar en ellos esas fortalezas o conductas exitosas que tú puedes replicar para obtener un éxito igual o superior a ellos.

– Dificultad para aceptar los halagos o reconocimientos de otros porque no los sentirás sinceros, pudiendo incluso llegar a avergonzarte y sentirte incómodo(a).

– Caer con frecuencia en la angustia o desesperación, pudiendo ver cada contratiempo que tengas en la vida como un obstáculo infranqueable. La tendencia es caer en la queja y victimizarse para generar compasión y obtener ayuda.

– Buscar apoyo en pensamientos mágicos, irreales como la brujería, creyendo que pueden ayudarte a resolver los problemas y ser exitosos.

– Dificultad para decir no por temor a perder aprobación externa y terminar diciendo sí, aunque no era lo que deseabas, con tal de no ser rechazado.

– Cambio de opinión o pensamiento para que se adecúe a la manera de pensar y de actuar de otros.

Todas estas conductas son alertas que nos indican que la autoestima está afectada y requieren intervención a fin de lograr internalizar y entender profundamente que la vida está en manos de quien la vive, y que si bien hay circunstancias externas que nos afectan, una sólida valoración personal nos ayuda no solo a enfrentarlas, sino a resultar crecidos en cada proceso.

Entiende y conoce tu poder, arriésgate a intentarlo y por lo tanto a abandonar cualquier conducta sumisa que te hace dependiente. Entiende que no eres víctima sino protagonista de tu vida, que a todos les pasan cosas, que no existe eso que se le llama pava o mala suerte, sino personas más empoderadas que otras y conscientes de su capacidad para manejar lo que tenga que enfrentar.

Cuando logres amarte y respetarte podrás entender que para ser amado no necesitas estar en una conducta permanente de complacer al otro renunciando a lo que quieres, y que independientemente de lo que te toque manejar en la vida, podrás, desde esta fortaleza interior, encontrar la inteligencia y la creatividad para transformar cada problema en un peldaño que te ayude a crecer y liberar tu potencial… y  entonces, tendrás soberanía, paz y control de tu vida, y desde allí podrás ser un triunfador(a).

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