15 minutos de break

15 minutos de break

No hay duda de que actualmente vivimos a un ritmo de vida bastante frenético. Hay que resolver demasiadas cosas cada vez y algunos días nos sentimos cansados, llenos de responsabilidades que no podemos cumplir a tope; el hastío comienza a surgir como consecuencia del estrés y nos entran ganas de dejar todo. Al final del día, solo llegamos a casa pensando en el momento que podamos irnos finalmente a descansar.

Siempre nos quejamos de que no tenemos tiempo para dedicarnos a nosotros mismos, o para relajarnos un poco. Sin embargo, de acuerdo a la coach personal Carolyn Roark solo necesitas 15 minutos cada día para recargar tus energías, divididos en una práctica fórmula.

Encuentra un lugar en el que te sientas cómodo y sea tranquilo. Comienza con cinco minutos de actividad física: no necesitas hacer una rutina fuerte, con una caminata y algunos estiramientos bastará para que ponga tu cuerpo en movimiento.

Los siguientes cuatro minutos, dedícalos a agradecer. Ahora que tu cuerpo está más suelto y con menos carga de estrés, tus pensamientos estarán más despejados. Utiliza estos minutos para enfocarte en lo agradecido que está por el apoyo y todo lo que aporta a tu vida la gente que te rodea. Da gracias a la vida (o al ente superior en el que creas) por la buena salud, las oportunidades, y todas las cosas buenas que te han estado pasando. Puedes ser bastante general, o hacer tu lista, hasta elegir a una persona y escribirle una nota.

Ahora que tu cuerpo y tu mente están en un estado de mayor bienestar, trabaja en despejar tu mente con tres minutos de meditación. La meditación es una forma muy efectiva de eliminar las distracciones y enfocarte. Algunas personas usan la oración para calmarse externa e internamente, otros cruzan las piernas y emiten sonidos. Lo importante es tener una estructura de pensamiento que no le ocasione algo extra en qué pensar. En nuestra sección de meditación puedes encontrar algunas técnicas y consejos para ello.

Ha llegado el momento de estabilizar tu cuerpo y tu mente en el estado de relajación en el que se encuentran. Dedica dos minutos a estar tranquilo y en silencio, nota cómo te has ido relajando a través de los ejercicios. Olvídate del entorno, del celular, del trabajo; cierra los ojos y concéntrate en encontrarte a ti mismo. Al final de esta etapa, debes sentirte tranquilo, fresco y con la mente clara.

Ya que estás en un momento de silencio, cierra con un minuto de respiración profunda. Sabes que tienes que regresar a “la realidad”, pero debe hacerlo lentamente para volver a enfrentarla tan relajado y calmado como está. Respira lentamente mientras abres los ojos y te reencuentras con tu entorno, hacerlo de esta forma ralentizará el proceso de volver a tus actividades del día a día.

Puedes tomar esta pequeña fórmula como un hábito diario, pero no está mal repetirlo cada vez que tengas que bajarle un poco a las revoluciones y puedas sacar un tiempo.

¿Estás dispuesto  probarlo? Entonces luego nos cuentas qué tal te fue.



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