3 costumbres que nos separan de la riqueza

¿Cómo identificar esas pequeñas rutinas que nos alejan de la vida que nos merecemos? ¿Es el “trabajo duro” la única vía a la riqueza?

La realidad que vivimos es un producto de nuestras pequeñas acciones diarias. Solemos trabajar años sin ver ningún fruto, mientras otros hacen menos y logran más. No se trata del esfuerzo en construir, sino de evitar destruir lo que se construye.

El autosaboteo personal se manifiesta de las formas más inimaginables, incluso cuando no las veamos. He aquí tres costumbres que muchos tenemos, que nos separan de la riqueza personal:

  1. Darle prioridad al dinero:

Esto sucede cuando confundimos el síntoma con la enfermedad. La falta de dinero no es más que la consecuencia (y no la causa) de nuestro valor personal. He aquí la diferencia entre los que quieren millones o los que quieren riqueza. La riqueza es la unión de factores espirituales, mentales y materiales que no solo nos hacen valiosos, sino que nos llevan a ofrecer valor a otros.

¿Quieres riqueza material?

Entonces, enfócate en valorar lo que tienes y en crear valor en las demás personas.

  1. Vengarte a través del dinero:

El dinero es más que la expresión monetaria de un país, es una herramienta de interrelación humana. Es por ello que, cuando no queremos afrontar una situación que nos incomoda, interponemos el dinero como un vengador anónimo.

Un tarjetahabiente que deja caer su cuenta en mora, un proveedor que no regresa el dinero a un cliente insatisfecho, una pareja infiel que consiente a su cónyuge con costosos regalos. Todas estas son expresiones de relaciones desbalanceadas que se reflejan en dinero.

  1. Recibir de mala gana:

Hace poco, durante una entrevista de radio donde decidí regalar una copia de mi libro Semillas de riqueza a los que estaban escuchando la entrevista, hubo una joven en el público que parece haber recibido el libro en la bandeja de spam de su correo electrónico. El primer pensamiento de la joven fue que yo no se lo había enviado. A pesar de yo haberle regalado algo que ella no estaba viendo, esta joven decidió escribirme un correo que solo decía: “Eres una mentirosa”.

Muchas veces nos quejamos hasta de las cosas que recibimos de gratis. Vivimos enfocados en la queja, en lo que falta, en lo que no ha llegado. Tenemos la idea de que alguien nos debe algo. Nos sentimos fracasados y en seguida buscamos culpables. Hacemos las cosas con desmotivación y recibimos de mala gana. Esta energía que le imprimimos al acto de recibir también nos aleja de la riqueza.

Para desarrollar una vida llena de riquezas y oportunidades, debes tener claro que la intención y la acción tienen el mismo peso para lograr un resultado. La energía que le imprimes a tu día de trabajo, al pago por un servicio y al salario que recibes mes a mes es un claro reflejo de tu relación con tu propia riqueza.

¿Has tenido algún momento en el que has recibido con amargura, con desprecio o de mala gana? Me encantará conocer tus anécdotas.



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