3 tips para no confundir espiritualidad con moda

3 tips para no confundir espiritualidad con moda

Está bien que el mundo ha cambiado y esto ha hecho que las personas hoy en día dejen de enfocarse en las cosas materiales y la vida externa y superficial, y estén empezando a buscar cómo llenar ese vacío que se ha venido generando gracias a la idea que nos vendieron de ser grandes, trabajar y conseguir cosas. Bueno pues quienes ya lo hemos vivido nos empezamos a dar cuenta por nosotros mismos que eso no lo es todo, que la idea no era tan real y que la verdadera felicidad no se encuentra afuera ni en las cosas materiales.

Ahora, está bien ser abundantes, tener ciertos lujos y vivir una vida plena, lo cual no tiene por qué estar aparte de tener una vida espiritual, lo que no debe pasar es que empecemos a comprar ahora la tranquilidad porque es cuestión de moda, porque me veo bien y porque todos a mi alrededor lo están haciendo. Podemos tener una vida en equilibrio donde realmente nos conectemos con nuestro propósito y desde allí ser abundantes no solo financieramente sino una abundancia de corazón, donde todo fluya y se refleje en nuestra vida como un equilibrio físico, emocional y espiritual.

Por estas razones es importante tener mucho cuidado con lo que realmente significa ser una persona espiritual y vivir una vida en donde con tus actos reflejes que no estás en una moda, sino que realmente te estás encontrando con tu lugar sagrado de paz interior y desde allí lo reflejas al mundo exterior.

Si quieres que la espiritualidad sea una realidad en tu vida y no una moda ten en cuenta lo siguiente:

Sé coherente entre lo que dices, lo que haces y lo que piensas. Cuando estas tres cosas se combinan y están en un punto de equilibrio es cuando realmente evidencias lo que es ser una persona que vive conectada desde su corazón con un propósito superior, porque la coherencia te permite manifestar todo lo que deseas y te lleva a un punto de paz interior donde logras encontrar ese equilibrio en tu vida. Entonces aquí es donde vas a poner en práctica todo lo que ves en mensajes bonitos y publicaciones en internet porque te vas a preguntar a ti misma si eso que ves lo aplicas desde tu corazón y de manera consciente en tus actos diarios. Haz aquí un alto, sé sincera contigo y pregúntate dónde estás parada, en el ego de vivir una moda o en la espiritualidad que implica ser coherente en tu día a día?

No es lo mismo ser espiritual que ser religioso y aquí sin entrar en diferencias de tipo religioso lo que quiero hacerte ver hoy es que una cosa no pelea con la otra, ni una está por encima de la otra. Cuando decides tener una vida en coherencia sencillamente estás practicando las dos, estás dejando los egos y estas actuando desde tu corazón, no desde tu razón y es allí donde se unen las dos. Cuando actúas desde el amor, liberándote de los egos que definen a las personas y simplemente siendo y respetando que el otro sea, serás tan religioso como espiritual. Porque el único objetivo de las dos es cumplir un mandamiento “amarnos los unos a los otros” y cuando respetamos al otro, no juzgamos al otro, comprendemos al otro y a su vez aceptamos que otros no se comporten como nosotros desearíamos, estamos actuando desde el amor que acepta, comprende y respeta la individualidad de todos como seres humanos.

Vive cada día como si fuera el último. Porque cuando realmente nos demos cuenta que este es el único instante que tenemos en la vida y agradezcamos por el de corazón vamos a vivir ligeros de egos, rencores, odios o cualquier sentimiento que no nos permita ser felices en este instante. De nada nos sirve pasar nuestros días sufriendo por cosas que no podemos cambiar y más bien perdiendo la oportunidad de disfrutar lo que sí tenemos y lo que la vida nos puso enfrente hoy para ser felices y estar agradecidos. No se trata de no soñar ni proyectar nuestras vidas, se trata de vivir libres de ataduras ya sean sentimentales o materiales y sentir desde lo más profundo de nuestro corazón que este instante es único, es mágico y es un milagro que la vida nos da para que lo disfrutemos con plenitud. Entonces no te desgastes ni pierdas la oportunidad de vivir el presente por dejarte enredar con cosas que no puedes cambiar. Más bien mira todo como un aprendizaje, con desapego y con la paz y tranquilidad de saber que todo tiene un propósito mayor y que éste es el mejor momento de tu vida.

Entonces ahora ve a tu día a día y practica ser una persona que no vive la espiritualidad como una moda, sino que eres una persona que ha encontrado ese lugar de paz que habita en tu corazón, donde no existan sentimientos negativos, donde apliques todo lo que has aprendido y donde el amor y la aceptación hacia los demás sea lo que te lleve a vivir en plenitud y tranquilidad de que todo es perfecto y a su vez que todo esto también pasará.



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