4 sencillas ideas para practicar la intuición de tus hijos (y la tuya)

La mayoría de los padres ejercen su rol desde una predominante energía de… miedo.

Miedo a equivocarse, a que sus hijos se conviertan en dependientes, malcriados, egoístas, a que no sean “exitosos”, a no amar suficiente o a amar demasiado, y un largo etc.

En ese miedo se evidencia una profunda inseguridad y desconfianza en la vida. Y más aún… una profunda confianza en que algo puede salir mal.

Porque cuando desconfiamos de algo, estamos poniendo nuestra total confianza en otra cosa.

Lo que para mí ha sido clave en ese proceso con mi hijo de 11 años, es poner mi plena confianza… en mi intuición y en la suya.

Más allá de las personales creencias religiosas y/o espirituales que tengas, es muy posible que reconozcas en ti “esa voz innegable” de la intuición, que sientes, a veces en la boca del estómago, cuando algo te dice que tomes una dirección y no otra (literal o figurativamente hablando).

En un mundo tan lleno de información que nos dice qué hacer, cómo, cuándo y hasta por qué o para qué hacerlo, hemos dejado de lado nuestra guía interna para seguir como autómatas lo que dicta el afuera.

Esto ha creado una sensación de desconexión y pues tenemos la oportunidad, si resuena con nosotros, reconectar a nuestro poder.

Deseo para mi hijo una vida en libertad. No sólo en el afuera, sino de sí mismo. Y para acompañarlo en su experiencia de libertad, necesita ejercer desde su intuición y no desde las creencias de sus padres o la sociedad.

Aquí tienes 4 sencillas ideas para empezar a practicar el desarrollo de la intuición de ambos:

  1. Abre el tema de lo que es la intuición. Desde tu propio estilo y/o investigaciones. Conversa abiertamente del tema. Hazlo presente, ligero y cotidiano.
  2. Abre los espacios para que tu hijo tome más decisiones sin que tú intervengas y, por supuesto… respeta su escogencia. Haz la invitación a que decida desde adentro, sintiéndolo realmente.
  3. Cuando te pregunte qué hacer ante algo, invitale a que cierre sus ojos y sienta qué camino es el que más resuena con él/ella.
  4. “Policea” menos (o nada) a tus hijos. Da menos instrucciones y déjales tomar riesgos. Te invito a leer este otro artículo en mi blog respecto a los “padres policía”: ¿Tus hijos creen que eres policía? Cómo dejar de ser una papá/mamá policía.

Vivir este camino, no sólo reconectará a tus hijos con su intuición, sino a ti con la tuya. Es inevitable que sientas el impulso de operar desde allí porque… es realmente lo natural.

Prepárate a una nueva dinámica de vida interna, externa y… ¡a mucha magia!

 

RadioSi quieres escuchar la entrevista con Evelyn Mezquita sobre este tema haz clic aquí. 

 

 



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