5 consejos para mejorar la empatía

Estamos tan agobiados con nuestras vidas que a veces nos cuesta prestar atención a  los demás y ver que también tienen problemas como nosotros. Suena un poco egoísta, pero es así.

Cuando tienes algún problema o estás hundido con pensamientos negativos que rondan por tu mente, ¿no sientes la necesidad de que haya alguien a tu lado que te escuche, te aconseje y te suba la moral? Pues lo mismo pasa cuando otra persona se encuentra en ese estado, necesita de ti para estabilizar sus sentimientos y cambiar sus pensamientos a positivos.

Aunque la capacidad de ser más empático empieza a cultivarse desde pequeños, ya que son los padres los que enseñan a sus hijos a expresar sus sentimientos y a comprender a los demás, esta habilidad social puede desarrollarse y potenciarse a lo largo de la vida.

Según el periodista, escritor y psicólogo Daniel Goleman, en su libro Inteligencia Emocional, afirma que la empatía es la capacidad de comprender las emociones de los demás. Pero, analizándolo un poco más, apunta que una persona es empática cuando es capaz de comprender y reaccionar a las preocupaciones y necesidades de otras personas.

Veamos a continuación, algunos consejos que nos llevan a ser más empático y ponernos en el lugar del otro, dejando de pensar en nosotros por un momento y entendiendo los miedos y preocupaciones del resto:

  1. No te quedes solo con la información del receptor

Aunque la escucha activa sea muy importante, más allá de las palabras hay otros factores que debemos atender como el tono, la comunicación no verbal, el silencio, etc.

Aunque sea de forma inconsciente, todo estos detalles los captamos pero no le damos la importancia que deberíamos porque nuestra parte racional considera más relevante las palabras textuales.

Por tanto, la solución para ser más empático es captar los sentimientos de la otra persona y no quedarnos solo con sus palabras.

  1. No juzgues a nadie por su apariencia

Cuántas veces hemos deducido en nuestra mente hechos que al final no corresponden con la realidad.

Por ejemplo, imagina que hablamos con un hombre con pelo largo, coleta, de 65 años, con una cadena y un anillo de oro. Por el simple hecho de tener esa apariencia, creemos que piensa de una forma y nos equivocamos.

Pero lo mismo puede pasar con un hombre que vemos vestido de traje, bien peinado y oliendo bien. ¿Sabemos qué pasa por su cabeza?

Lo recomendable para mejorar la empatía con los demás sería intentar conversar con una persona desconocida dos o tres veces al mes, manteniendo con ella una charla profunda y dejarte llevar por tu intuición.

  1. Lee libros y ve películas

Conocer como otros piensan, qué miedos tienen, en qué creen, a través de libros y películas es una forma de ponerse en el lugar de otras personas.

Por tanto, leer y ver películas mejora la empatía cognitiva, es decir, nos ayuda a comprender a otras personas y a identificar sus emociones.

  1. Despierta tu curiosidad

Una forma de aprender de los demás es ser curiosos con la gente que conocemos. “Por qué”, la palabra mágica que usamos cuando queremos saber la respuesta de algo y que la mayoría de los niños usan para responder sus dudas.

Muchos padres se cansan de dar respuestas a sus hijos, a veces porque no saben qué respuestas darles o porque son muy pesados y no tienen ganas de seguir con el mismo tema. Pero, ¿sabías que esos interrogatorios que no acaban nunca sirven para aumentar la empatía del niño? Eso sí, siempre que el padre o la madre le conteste de la forma adecuada, amable y con paciencia.

Uno de los rasgos de las personas con niveles altos de empatía es que tienen mucha curiosidad de las personas con las que mantienen una conversación. Así que cuanto más curiosos seamos, a más gente conoceremos y más llegaremos a ellos.

  1. Sé tolerante y paciente

No pierdas los nervios fácilmente y aprende a ser tolerante con los demás.

Ser tolerante implica saber escuchar y aceptar a otros, valorando las distintas formas de entender y posicionarse en la vida, siempre que no atente contra los derechos fundamentales de la persona.

¿Existe algún ingrediente mágico para ser tolerante?

  • No responder a los insultos y agresiones
  • No perder los nervios con personas que quieren hacernos daño
  • No respondas con otro insulto al otro. En lugar de pagarle con la misma moneda, intenta recordar los beneficios que te ha aportado esa persona y dale las gracias por ello
  • Lo mismo pasa con el odio o la envidia. No respondas de la misma forma. Demuéstrale que eres una persona pacífica que busca una amistad. ¡Ahí marcarás la diferencia entre esa persona y tú!


Deja tus comentarios aquí: