5 maneras efectivas para que tu equipo de trabajo deje de procrastinar

5 maneras efectivas para que tu equipo de trabajo deje de procrastinar

Es muy fácil caer en la tentación y procrastinar. De hecho, esa es la enemiga número uno de nuestra productividad, pues nos hace perder tiempo constantemente en distracciones, en vez de dedicarnos a trabajar. Pero ¿qué ocurre cuando quien procrastina es algún miembro de tu equipo? ¿Cómo puedes, desde tu rol de líder, apoyarle a superar este reto?

Existen, de hecho, cinco personalidades más propensas a procrastinar: el perfeccionista, el soñador, el evasivo, el hacedor de crisis y el ocupado.

De acuerdo con Chris Bailey, autor de The Productivity Project, las razones por las cuales las personas suele procrastinar continuamente son porque encuentran que su trabajo es aburrido, frustrante, difícil, ambiguo, desorganizado, carece de significado personal o simplemente no ve ningún tipo de recompensa intrínseca. Si alguien de tu equipo está pasando por esta situación es momento de actuar.

Mi primera sugerencia, antes que nada, es hacerles ver desde un principio que no te molesta su forma de ser, sino su actitud. De esta forma, no se tomará tu sugerencia como algo personal, y se sentirán motivados a mejorar su capacidad de enfoque. Luego, enfatiza siempre en el significado detrás de cada tarea. Una de las formas más eficaces para ayudar a tus colaboradores a dejar de postergarlo todo es haciendo que se emocionen y se enganchen con el proyecto mucho antes de iniciarlo. Es recomendable conectar su trabajo con el desempeño de la organización, así podrán entender la relevancia de su contribución para la empresa.

La segunda es identificar la personalidad procrastinadora. En mi caso los aspectos más fuertes son el perfeccionista y el ocupado. Tengo un danza diaria entre esos dos aspectos. Es importante que como líder-coach hagas las preguntas apropiadas para generar una toma de conciencia en el colaborador e identifique cuál aspecto de su personalidad procrastinadora lo gobierna.

La tercera manera eficaz es ser conciso con los tiempos de entrega. Una de las razones por las cuales los colaboradores suelen dejar todo para última hora es porque no tienen claras las fechas de entrega. Es importante que no se fijen fechas tan futuras porque podrían olvidarlo.

La cuarta es ofrecerles apoyo. Permite que entablen relaciones con colaboradores que ya han trabajado en proyectos similares, para que les brinden la ayuda y reciban el soporte social necesario. Si así lo requieren, programa chequeos semanales contigo o con la persona que les está asesorando, a fin de que puedan cumplir a tiempo y abandonar el hábito de procrastinar.

Por último, es recomendable también que les sugieras un ayuno digital de al menos un día a la semana. Sabemos que estar conectados es primordial, pero no va a pasar nada si por unas horas se olvidan de usar las redes sociales. Así, al final del día podrán medir su desempeño y ver satisfactoriamente cuántas tareas terminaron, versus las que usualmente haría mientras se distraen en las redes sociales.

Te invito a practicar alguna de estas recomendaciones, y desafiarte a ser más productivo. Reflexiona.

Imagen de Breakingpic en Pexels



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