5 pasos para encontrar soluciones

Generalmente, cuando experimentamos un conflicto o necesidad, en cualquier aspecto de nuestra vida, es producto de la oposición entre un deseo consciente y una creencia o regla subconsciente. Deseamos una cosa o realizar algo, pero inconscientemente creemos lo contrario, o creemos que no lo merecemos, que no sería posible para nosotros, o sostenemos una regla con la que nos privamos de ello.

Por ejemplo, podríamos querer conocer a una persona para tener una relación de pareja y vivir esa experiencia con todos los matices, deseos y sentimientos que proyectamos, pero nuestro modelo mental de una mujer o un hombre ideal para nosotros es justamente demasiado ideal, una ilusión que no se parece a la realidad de las personas que se acercan o con las que tenemos contacto.

Entonces, si nos encontramos en una situación en la que nos sentimos atascados, hay un modelo mental que dejar ir, una creencia que revisar y cambiar para encontrar la solución que es para nosotros.

Podemos empezar a resolver con estos cinco simples pasos.

1. Describe la situación que te esté afectando, escribiendo sobre el problema y todos los pensamientos que tienes en tu mente cuando piensas en este tema. ¿Qué piensas acerca de esta situación? ¿Pone en juego algo que consideras muy importante?

2. Observa cómo te sientes al sostener estos pensamientos sobre esta situación. ¿Qué emoción o sentimientos reconoces? ¿Qué te pasa en relación a esta situación? ¿Reconoces alguna creencia o pensamiento limitante que se opone a lo que conscientemente quieres?

3. Hazte esta pregunta varias veces con honestidad ¿Qué recompensas obtienes de mantener esta situación tal como está? Eres consciente de que no estás teniendo la experiencia que realmente quisieras en ese aspecto de tu vida, pero… quizás aún piensas que no eres tú quien tiene el poder de elegir, de hacer el cambio, de renunciar a esas excusas e historias con las que te engañas hace años, que solo alimentan el miedo y consumen tu energía. Quizás aún quieres tener razón, y creer que… «a ti siempre te pasa lo mismo» o… «al final las cosas nunca se dan para ti».

4. Y si al darte cuenta, tomaras esa decisión que desencadene una imparable serie de acontecimientos y te dirige hacia lo que realmente deseas, y das ese salto más allá de tus circunstancias, de tu pasado, del tiempo, y de quién piensas que eres… ¿qué ganarías si eliges tomar responsabilidad de ese cambio?

5. Finalmente, ¿qué puedes hacer hoy, donde estás y con los recursos que tienes para dar el primer paso? Visualízalo, imagínalo, con palabras, imágenes, sensaciones, sentimientos, colores, aromas, movimiento. Y si al pensarlo, al imaginarlo, experimentas bienestar o sentimientos positivos… ¡no te demores! Enseguida toma acción, haz algo simple para instalar ahora esta perspectiva de la realidad, tu nueva visión, coherente con tu bienestar y un nuevo nivel de conciencia en tu vida.

«No tienes problemas, tienes milagros disfrazados de problemas. Siempre hay una manera».



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