6R para prevenir el cáncer de mama

6R para prevenir el cáncer de mama

El 19 de octubre es el Día de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama. Por ello las redes sociales, las instituciones y la sociedad se visten de rosado. Este color representa la lucha por promover la prevención, detección precoz y el tratamiento adecuado del cáncer de mama. Cuando consideramos las cifras, la magnitud del cáncer de mama, especialmente para las mujeres, es un gran llamado de atención, como un bombillito que titila dentro de nosotros que nos recuerda: “chequéate”.

  • El cáncer de mama sigue siendo el tipo de cáncer más común entre mujeres.
  • Según la OMS (2018) representa un 16 % de los cánceres diagnosticados en mujeres, y para el 2015 fue el 5to tipo de cáncer que causó más defunciones (571 000).
  • Se estima que cada año hay 1,7 millones de casos.

Pero la cifra más importante, la que hay que verdaderamente recordar es esta:

Un diagnóstico a tiempo puede salvar a un 90 % de los casos

Durante todo el mes de octubre se busca concientizar a la sociedad acerca de la prevención del cáncer de mama. Hoy en día, ya se conoce que hay una serie de factores de riesgo para presentar la enfermedad, van desde los estilos de vida hasta la carga genética, así mismo es mundialmente reconocido que la promoción de hábitos saludables es la base de cualquier prevención.

Por ello, en NutriWhite les proponemos las 6R para prevenir el cáncer de mama:

  1. Remueve tus cargas tóxicas.
  2. Repone con alimentos antiinflamatorios.
  3. Recupera tu intestino.
  4. Resiste más de 30 minutos de ejercicio al día.
  5. Reprograma tu expresión genética.
  6. Relájate y disfruta la vida.

Te contamos un poco más de las primeras 3R:

  1. Remueve tus cargas tóxicas.

Hay diversos factores de riesgo que favorecen la aparición del cáncer, especialmente el de mama, como el consumo de tabaco, la contaminación ambiental, el exceso de consumo de alcohol, la presencia de infecciones por virus (hepatitis, papiloma y otros), que todos sabemos que hay que remover de nuestra vida para tener una mejor salud.

Sin embargo, si no trabajamos en remover la carga que es la alimentación deficiente e inflamatoria, y reducir la carga de la obesidad en nuestro organismo, no será suficiente. Por ejemplo, el exceso de peso, proveniente de tejido graso o adiposo, se ha relacionado con un aumento de producción de marcadores inflamatorios y estrógenos en el organismo, con un posible papel promotor de cáncer de mama entre otros tipos de cáncer con implicación hormonal.

El secreto para prevenir la mayoría de las enfermedades es reducir la inflamación.

Para reducir inflamación hay que remover sensibilidades alimentarias, no solo factores de riesgo u obesidad. Hay que trabajar directamente con nuestra dieta, con lo que comemos día a día, removiendo aquellos alimentos o elementos de los alimentos que me causan sensibilidad, es decir, que activan mi sistema inmunológico generando reacciones inflamatorias.

¿Cuáles son los alimentos que me pueden estar causando sensibilidad o inflamación? Podemos dividirlos en los más frecuentes y los de cada quien:

Si te interesa el tema te recomendamos leer:

¿Qué es el gluten? ¿Lo debo evitar?

Estudio de los alimentos que causan reacciones con IgG

¿Es el sistema digestivo la puerta de entrada a todas las enfermedades?

  1. Repone con alimentos antiinflamatorios

Si buscas que tu alimentación sea saludable para tu cuerpo, que te proteja contra la presencia o aparición de la enfermedad o que te ayude a retrasar su evolución, debes consumir alimentos que sean nutritivos y placenteros para tu cuerpo. Es decir, si tu cuerpo produce reacciones contra un alimento, no va a ser nutritivo para ti, más bien va a ser inflamatorio, y si consumes alimentos que no te gustan o no disfrutes, es posible que abandones ese tipo de alimentación y no puedas mantenerla como un estilo de vida.

Cada quién tiene sus alimentos amigos y sus alimentos enemigos.

En general, una dieta que se base más en alimentos naturales como vegetales y verduras, grasas saludables, proteínas orgánicas, frutas y tubérculos de estación va a ser un tipo de dieta protectora o antiinflamatoria para tu cuerpo, pero especialmente cuando es rica en ciertos nutrientes que se ha comprobado que tienen un papel antiinflamatorio o modulador del sistema de defensa como: el omega 3, Vitamina D, C y E, selenio y antioxidantes como sulfuranos o polifenoles. Algunos superalimentos o supernutrientes que ayudan a disminuir el daño o envejecimiento celular (un factor importante en la prevención del cáncer) son:

  • Salmón y sardinas: son pescados azules que son reconocidos por su valor nutritivo al ser ricos en omega 3.
  • Frutos secos, como nueces: ricos en selenio que es un cofactor o ayudante en procesos de defensa del organismo.
  • Vegetales de hojas verde: ricos en vitaminas del complejo B, especialmente folato, nutriente esencial para una adecuada división celular.
  • Brócoli, coliflor y otros vegetales azufrados: ricos en compuestos sulfuranos que se han relacionado con la disminución en el crecimiento de las células cancerígenas.
  • Té verde: fuente de antioxidantes tipo catequinas necesarios para el manejo de los procesos inflamatorios.
  • Cúrcuma: actualmente uno de los alimentos que está siendo más estudiado en investigaciones sobre el cáncer, debido a su contenido de curcumina que tiene un papel en la prevención de la proliferación de células tumorales.

(Recuerda: siempre considerando las sensibilidades propias como mencionamos anteriormente).

Especialmente si presentas una predisposición muy fuerte o estás en tratamiento de cáncer, te recomendamos leer más acerca de la dieta cetogénica terapéutica.

3: Recupera tu intestino

Si nos sigues desde hace tiempo ya debes saber que el intestino es la puerta de entrada a la mayoría de las enfermedades, y que sanando tu intestino puedes recuperar tu salud. Para sanar tu intestino, así como para la prevención del cáncer, debemos trabajar con una dieta antiinflamatoria removiendo sensibilidades alimentarias, así como alimentos que nos causen intolerancia. Sin embargo, muchas veces eso no es suficiente, porque además de nuestra dieta, debemos trabajar con los bichitos que viven con nosotros.

¿Sabías que somos más microorganismos que humanos?

Tenemos tres veces más células de microorganismos que células humanas. Hoy en día es considerado por muchos expertos como un órgano de nuestro cuerpo, que también tiene funciones específicas y son claves en el mantenimiento de nuestra buena salud. Cuando hay un desbalance de estos microorganismos, puede debilitarse  nuestro cuerpo. Eso parece algo bastante obvio, ¿no es así?, pero ¿sabías que podemos tener un estado de desbalance a nivel intestinal o disbiosis intestinal y no darnos cuenta de ello?

La disbiosis es un término clínico definido como un desequilibrio de las bacterias intestinales beneficiosas y las patógenas, es decir, cuando las bacterias patógenas superan el número de bacterias beneficiosas en el intestino. Y como en una gripe o en una infección, el cuerpo ve un exceso de enemigos y se activa el sistema inmune, lo que causa inflamación local y en todo nuestro organismo.

Ahora bien, ¿por qué relacionamos recuperar nuestra microbiota con la prevención del cáncer? Porque si tenemos un estado de disbiosis, tenemos un estado proinflamatorio o de alerta, un estado de estrés biológico que va a desencadenar una cascada de respuestas hormonales que de forma prolongada mantiene alteraciones en el funcionamiento de las células. Esto genera más daño celular, promotor de la aparición de células cancerígenas.

El cuerpo no distingue si el estrés que sufre es de origen biológico (ej. infección) o de origen psicológico (ej. muerte de algún familiar), y mantener de forma prolongada cualquier tipo de estrés orgánico genera estrés celular, y ese estrés celular es, más que un factor de riesgo, una de las principales causas en la aparición de células cancerígenas.

Referencias:

Javier Tovar. El cáncer de mama en cifras. Efesalud. 2017

WHO (2007). Cancer control: knowledge into action: WHO guide for effective programmes: early detection

Aguilar Cordero y col. Obesidad y su implicación en el cáncer de mama. Nutrición Hospitalaria. 2011; 26(4):899-903

Picon-Ruiz M*, Morata-Tarifa C*, Valle-Goffin JJ, Friedman ER, Slingerland JM.

Obesity and adverse breast cancer risk and outcome: Mechanistic insights and strategies for intervention. CA Cancer J Clin. 2017 Sep; 67(5):378-397.



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