7 claves para tener más sentido práctico

7 claves para tener más sentido práctico

Dentro de los hábitos de desarrollo personal, el sentido práctico muchas veces es dejado de lado. Los humanos estamos acostumbrados a hacer cosas irracionales y a dejarnos llevar por los impulsos.

Si bien se lo confunde frecuentemente con el sentido común, el ser práctico es una habilidad mental. Lo que produce es un sentido de conducir los estímulos del pensamiento con el fin de lograr algo en particular por el camino más adecuado.

Hay personas a las que les cuesta sobremanera tomar decisiones: dudan, se ponen nerviosas, pasan días y hasta años evaluando las situaciones, les cuesta enfocarse en resolver los desafíos más simples (por ejemplo, elegir una comida en el restaurante).

También es conocido que nos resulta más sencillo aplicar el sentido práctico visualizando lo que otro nos relata como “su” problema que al encarar cuestiones nuestras. ¿Por qué? Porque lo vemos desde afuera, en perspectiva, desde la posición de un observador, sin implicación directa. En otro ejemplo, funciona igual que cuando eres muy buen consejero de los demás, pero fallas en aconsejarte a ti mismo.

El sentido práctico se desarrolla y es una destreza que no se enseña desde pequeños, si bien el juego es uno de sus grandes estímulos iniciales. Desde esta perspectiva, para empezar a ser más práctico en tu vida y poder aplicarlo en todos los ámbitos, es necesario generar una práctica y los impulsos necesarios para desarrollarlo con más frecuencia, y afianzarlo.

  • Beneficios de tener sentido práctico

“La práctica hace al maestro”, sentencia el dicho. Y así es también en este caso. Si trabajas conscientemente en el ejercicio cotidiano de crear hábitos prácticos, conseguirás, entre otros, estos beneficios.

. Resolverás cuestiones complejas en menos tiempo.

. Aprenderás a tomar decisiones más sabias.

. Manejarás un sentido de resolutividad que provocará resultados a mayor velocidad.

. Generarás un marco de autoconfianza interno para mayores desafíos.

. Tendrás una percepción especial que, acompañada por la intuición, te permitirá obtener información valiosa a ponderar para escoger el camino más acertado.

. Podrás estructurar la información disponible de forma tal que se muestre con un camino claro a seguir, independientemente de que la cuestión parezca un intrincado laberinto.

  • 7 claves prácticas
  • Analiza sin complicar más las cosas. Aplica un juicio prudente —entendido como el proceso de análisis racional— al evaluar pros y contras del asunto, y no le pongas más complicación de la que ya tiene. El objetivo es simplificar al máximo.
  • Limpia la mesa de operaciones. Deshazte de todo lo que no contribuye a tener claridad inmediata para resolver el problema. Descarta paso a paso lo que está en exceso, y observa más objetivamente la situación con los elementos de análisis que quedan.
  • Evita sobreimplicar las emociones. Significa que lo recomendable es mantener un equilibrio. Si bien todos somos seres emocionales, el evaluar las cuestiones solamente desde esta perspectiva quitará parte del componente analítico racional que necesitas aplicar.
  • Reconoce los paradigmas y creencias que limitan tu sentido práctico. Muchas veces arrastras formas preestablecidas acerca de cómo deberían ser las cosas, basadas en tu historia personal y experiencias del pasado. Para adquirir mayor sentido práctico necesitas desafiar estos limitantes, para moverte a un siguiente nivel, creando un nuevo nivel de pensamiento, entendimiento y procesamiento de la información.
  • Prepárate para la “no perfección”. Si bien a todos nos encantaría que las cosas salieran exactamente como las planeamos, es poco probable que suceda. El sentido práctico te ayudará a encarar más consistente y rápidamente la resolución de cuestiones, por la vía más rápida… que no siempre será perfecta. Con que obtengas el mejor resultado posible será suficiente.
  • Evita expectativas desproporcionadas. Para lograrlo, plantéate un paso a paso realista. Pequeños ciclos de soluciones prácticas enlazados entre sí producirán un gran impacto al final del proceso. La intención es que desarrolles el pensamiento propositivo en vez del reactivo, para que alcances un mejor desenvolvimiento en tu implicación.
  • Permanece atento a las actitudes que no te ayudarán. Por ejemplo, ser terco, obstinado en salirte con la tuya, y no escuchar al entorno van en contra del sentido práctico. Como contrapartida, aplica tus dosis de fortaleza analítica y conciliadora; la habilidad de unir los puntos dispersos para crear un resultado distinto, en línea con lo que se quiere lograr o decidir. Aquí, es clave tu autoconfianza.

A medida que practiques estas claves desarrollarás tu sentido práctico para aplicarlo en cualquier aspecto de la vida.



Deja tus comentarios aquí: