7 consejos para mejorar la comunicación afectiva en la pareja

Las prisas, el estrés, la ansiedad, la superficialidad del mundo actual, los conflictos relacionales y la falta de educación en afectos, contribuyen a que la comunicación afectiva sea pobre e insuficiente.

“Es más, se tiende a la comunicación conflictiva cargada de agresividad, reproches y resentimientos que no contribuyen al fortalecimiento de la relación, más bien a su deterioro”.

Los problemas se agravan cuando uno o los dos miembros de la pareja, no han sabido expresarse afecto a lo largo del tiempo que llevan juntos.

Las caricias son necesaria toda la vida

La comunicación afectiva es esencial para la vida, no sólo de la pareja, también para todas las personas y a cualquier edad, porque contribuyen a nuestro equilibrio emocional y social.

“Dar y recibir caricias de forma positiva y respetuosa son necesarias para los seres humanos”

Se sabe científicamente que cuando damos y recibimos caricias con agrado, el cerebro reduce la hormona cortisol (responsable del estrés) y aumenta la producción de la hormona oxitocina (relacionada con el afecto, llamada también hormona del amor). También aumenta los niveles de la serotonina, encargada de la relajación y además fortalece el sistema cardiaco (nuestro corazón lo nota) y el sistema inmune también (ayuda a nuestras defensas).

¿Por qué son importantes las caricias?

  • Fortalece las bases de la relación y la hace más duradera en el tiempo
  • Mayor equilibrio emocional y mejora el sentido del humor
  • Mantiene la ilusión, la motivación y la energía positiva
  • Más disposición y enriquecimiento en la vida sexual
  • Resuelven de forma más pacífica los conflictos del día a día
  • La comunicación en general mejora no sólo entre los miembros de la pareja, también con los hijos.

7 consejos para mejorar la comunicación afectiva en la pareja

1. Empieza amándote tú.

Empieza a trabajar y valorar la expresión del amor en ti. Sé que no es fácil, pero es vital para el desarrollo personal y necesario si compartes tu vida con otra persona.

Primero empieza por ti. ¿Te quieres y expresas amor? ¿Cómo cuidas de ti emocionalmente? ¿Cómo es tu diálogo interior positivo, nutritivo, vitaminado, o todo lo contrario, negativo y destructivo?

Si has respondido que no te quieres, que no te cuidas y tampoco tienes un diálogo positivo, empieza a trabajar desde ya el amor en ti. Exprésate afecto con las palabras, el gesto y el cuerpo.

Las caricias verbales y corporales compartidas con tu pareja, se viven con más positividad si ambos tenéis una autoestima saludable y por supuesto, no permites que los conflictos empañen o nublen la comunicación.

2. Diálogo para mejorar las caricias

El primer lugar, tened en cuenta el diálogo para descubrir qué caricias hacen falta en la relación y tratad de buscar soluciones beneficiosas para los dos.

En segundo lugar, tened voluntad para mejorar las caricias. Cerrad capítulo en cuanto a rencores y viejas rencillas para empezar alimentar la relación con caricias amorosas.

Ambos necesitáis llegar a acuerdos y comprometeros realmente al cambio, Por ejemplo: si apenas hay palabras amorosas, besos y abrazos. Poned intención positiva en aumentar el acercamiento cariñoso. Un punto de alegría, picardía y seducción facilitan el acercamiento.

Si no hay disposición, ganas y se siguen alimentando los conflictos, es probable que la relación de deteriore más y termine en divorcio.

3.Acaricia con la mirada y sonríe

¿Qué hacen los novios?, mirarse mucho a los ojos y sonreír. Aunque seas una pareja madura y pases de los 40 no importa, seduce a tu pareja con la mirada. Practicad todos los días las miradas intensas, sonrientes y amorosas. Mantén la mirada durante más de un minuto, transmítele a tu pareja amor a través de tus ojos y tu sonrisa.

“Los ojos son el espejo del alma”.

Aplica el ejercicio de las miradas y las sonrisas: en casa, durante una cena en un restaurante, durante un paseo por la ciudad o el campo. Por supuesto, en la intimidad de la alcoba. Se pierde la vergüenza (si todavía la hay) con la práctica y cuando lo haces desde el corazón notas una gran energía que recorre tu cuerpo.

4. Deliciosos abrazos

Los abrazos que no falten. Todos los días unas buenas dosis de abrazos, pero los de verdad, de los que duran más de un minuto. Los abrazos sinceros se notan.

“Recomendación: uno por la mañana cuando os levantéis de la cama, otro durante el desayuno, luego cuando volváis del trabajo, durante la cena y antes de acostarse a dormir. Sin olvidar que en la cama también podéis disfrutar de los abrazos”.

Se siente más y mejor el abrazo, si cierras los ojos y te dejas llevar por las sensaciones corporales. Mientras das y recibes el abrazo, regala unas palabras amorosas a tu pareja y luego disfruta del silencio y de la energía que emana de los dos.

5. Acaricia con las palabras

En la actualidad, escuchas por la calle, la tele o en cualquier tertulia, palabras desagradables, agresivas y hasta hirientes que invitan al conflicto constante entre los seres humanos. Sugiero que tomemos consciencia del daño que pueden ocasionar no sólo a nivel social, también a nivel personal, en la pareja y la familia.

¿Cómo acariciar con las palabras?.

Expresando lo positivo que ves en tu pareja, diciéndole que lo quieres o la quieres, destacando algo bello que veas en él o ella, lanzándole de forma inesperada un piropo o unas palabras sexys y amorosas. También puedes motivar, animar y reforzar a tu pareja en diferentes temas de la vida cotidiana, sin olvidar nutrir vuestra vida sexual con palabras estimulantes y amorosas.

6. El poder del tacto

No sólo son saludables las caricias durante las relaciones sexuales, también en la vida diaria. No quiere decir que empalaguemos a la pareja a toda hora, pero si mejorar las carencias afectivas que puedan existir en cuanto al contacto corporal.

Aprovecha un momento del día para poner en práctica el poder del tacto. Acaricia partes del cuerpo que para tu pareja sean agradables, también déjate llevar por las caricias de forma positiva. Permite que la energía amorosa fluya. Recomendable: llegar acuerdos en cuanto a tiempo, frecuencia, lo positivo y lo negativo. Y si hay rechazo, por qué y cómo mejorar la situación.

Zonas comunes que gustan a un porcentaje alto de mujeres y hombres: espalda, cabeza, cara, hombros, cuello, manos, piernas y pies, entre otras.

7. Las caricias ayudan a mejorar la vida sexual

Son básicas para incrementar la satisfacción en la vida sexual. Es positivo aumentar la frecuencia de las caricias durante los preámbulos para lograr más bienestar afectivo-sexual. El sexo está en el cerebro, por lo que si uno de los dos no está en clave erótica (centrados en la intimidad), la relación difícilmente es vivida con plenitud. Ejercitad las caricias con los cinco sentidos y sobre todo, con intención positiva y amorosa.



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