7 formas de reconstruirte cuando te sientes roto por dentro

7 formas de reconstruirte cuando te sientes roto por dentro

El proceso de la vida encierra momentos dolorosos y situaciones límites. Por más que quieras esquivarlas, se presentarán ineludiblemente.

La manera de actuar frente a lo que ocurre depende directamente de tu actitud. Los giros inesperados de la vida, como una pérdida, un desengaño, una estafa o una enfermedad que te desafía son parte del escalón que necesitamos transitar para crecer como seres humanos.

No podemos elegir qué situaciones viviremos, lo que sí es factible es aceptar en el tiempo la contundencia de los hechos, sumergirnos de la mejor forma posible en el fango y el lodo, y salir lo más fortalecidos posibles.

Hay veces en que el dolor parece no tener fin. Quizás sean esos momentos los que te enseñan acerca de la paciencia, la humildad, el autoconocimiento y la entrega al fluir de la vida.

Sin embargo, suele ser más fácil decirlo que hacerlo, porque, puestos en medio de la situación, las pruebas constituyen un desafío que parece no tener fin.

  • 7 formas de reconstruirte

Para ayudar en el proceso de reconstruirte cuando te sientes roto por dentro (sin ánimo, fe, esperanza ni entusiasmo por la vida; cuando ves todo negro y ya estás a punto de darte por vencido), recuerda estas 7 formas.

La invitación es a que las practiques tanto como puedas, para empezar, lentamente, a renacer en medio de la transformación vital que se estará dando en ti.

  1. Reconoce el pasado como punto de referencia y experiencias. Esta visión es diferente a sentir tu historia como un ancla que te tira hacia abajo y te sujeta sin permitirte avanzar. Valorar lo que sucede en términos de aprendizaje (duro, aunque aprendizaje al fin) es lo que te ayudará a seguir adelante.
  2. Enfócate en los aspectos positivos que aún están presentes. Aunque parezca difícil de lograr, la psicología ha estudiado el valor de la resiliencia, que es la capacidad de sobreponernos a enormes desafíos. Una forma de hacerlo es comenzar a reconocer las cosas positivas que permanecen en el presente de tu vida; desde aspectos cotidianos como casa, comida y una ducha reconfortante, hasta la compañía de una persona especial. Haz una lista en una libreta de trabajo personal durante tu crisis, y escribe estos rasgos como una forma de traerlos más al presente a nivel consciente.
  3. Afirma la autoconfianza. La pérdida de sentido de los momentos límites se ve invadida por la pérdida de confianza en uno mismo. A tu ritmo y sin forzarte, comienza a tomar pequeñas acciones que refuercen tu espíritu de superación, para reconectar esta parte dentro de ti.
  4. Reconócete por tu fortaleza. Otra clave es que tomes momentos en el día para reconocer tu valentía para seguir adelante. Hay muchas personas que eligen lo contrario y abandonan: mi invitación es a que sigas, paso a paso, con la mirada confiada en un renacer profundo y sanador.
  5. Permítete sentir las emociones. Canalízalas lo mejor posible. Habrá días en que estés con mucho entusiasmo por seguir adelante, y otros en que te sentirás abatido y sin fuerzas. Son polos de un mismo proceso. Las claves son confiar y persistir.
  6. Crea una red de contención. Contar con otros que te quieran bien y que puedan escuchar sin juzgarte será de gran apoyo en estos momentos desafiantes de la vida. Hazles saber de qué forma te gustaría que te acompañen, y también, que sepan respetar tus límites, incluso tu silencio. Es parte de tu vivencia interior que no debe forzarse.
  7. Respeta tu ritmo interno. Si bien el entorno a veces quiere promover otra velocidad para que salgas de la situación límite, es importante que seas consciente de que necesitarás tiempo para procesar. Hay un reloj interno que solo tú conoces; préstale atención y respeta este flujo de energía.

Aunque te parezca que no sucede nada por afuera, lo cierto es que, si te sintonizas con estos siete puntos, el proceso se va moviendo de a poco dentro de ti. Los cambios son sutiles y no se visualizan de la noche a la mañana; por eso es fundamental continuar, perseverar y reforzar tu espíritu de valentía. Al final del camino te espera un nuevo horizonte desde el que podrás proyectar cómo sigue tu vida. Una vida distinta. Una vida fortalecida a la sombra de tus experiencias recientes y cómo las superaste.



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