7 Prácticas de Adviento para recibir el amor de Navidad

“Despierten, oh despierten, y ya no duerman” Mateo 25: 1-13

El adviento de diciembre- preparación, vigilia , recogimiento, reflexión, celebración y júbilo- no pasa de largo para los cristianos . Este es el mes de Jesús, Emmanuel, León de Judá, Pastor del Corazón, Nazareno, Jesús de Galilea, Rey de los Judíos. Príncipe de la Paz. Esperado por las naciones, anunciado por los profetas, Salvador del mundo. Este es el mes del milagro. Dios decide hacerse hombre entre nosotros por amor a ti y a mí. Un amor no comparable a ninguno otro. Amor que ilumina todo por dentro, que traspasa lo racional, sana y transforma. Si.

Penetrar en este misterio cada año es una práctica fundamental cristiana que cree en una relación directa Dios-Hombre. “Nos has creado para ti oh Dios y nuestro corazón no estará tranquilo hasta que descanse en ti” escribía San Agustín tiempo después de su conversión. La fecha del 30 de noviembre al 24 de diciembre señala la invitación del  adviento , palabra proveniente del latín adventus significa llegada o venida “que nos alienta a que caminemos con los pastores, en plena noche, vigilantes, dirigiendo nuestra mirada hacia aquella luz que sale de la gruta de Belén”. Francisco Hernández Carbajal, Adviento

Y por fin arrullamos a ese bebé que nace en la humildad de un pesebre, en medio de animales, oscuridad y malos olores . Está arropado en sábanas de paja, tal vez no pesará más de siete libras. Llega a los brazos de un padre y una madre que ya le adoran (por eso nosotros adoramos a nuestros hijos) no tienen posición, riqueza, títulos , educación. No son importantes pero, su humildad y pureza humana les es premiado con el privilegio de cuidar a Dios recién nacido. Ese Dios que viene para enseñarnos como se trabaja el amor.

¿Y cómo se prepara el corazón para recibir al Niño Dios?

Para los católicos la mirada se dirige a María. Es el tiempo mariano por excelencia que celebra cada 8 de diciembre la Inmaculada Concepción :   la mujer nueva, la nueva Eva que restablece y recapitula en el designio de Dios por la obediencia de la fe el misterio de la salvación. Contrario a Eva, María es una mujer que vive despierta, atenta, medita en su corazón . Es una mujer con gran capacidad de escucha. Es la mujer del “fiat”, el -sí – a la audaz propuesta de Dios : “Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESUS. Este será grande, y será llamado el Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin” Lucas: 1:30-33

Este es un tiempo perfecto para llevar regalos a Dios que no se envuelven en cintas y cajas, sino en prácticas espirituales que hechas con una intención recta no sólo enaltecen la dignidad de la persona, sino que la renuevan en su mente, alma, corazón y sentido de contentamiento al tiempo que adornan la cuna del Señor.

Te invito a implementar en tu vida las siguientes siete :

1. Practica elaborar una corona de adviento junto a tus hijos pequeños. Se compone de 3 velas color morado que simbolizan la espera, la vigilia y una vela rosada que simboliza el amor de Dios, la iluminación del corazón y la mente. Además se adorna con follaje verde que representa la esperanza cristiana de la vida eterna. Una descripción detallada de la corona en este video:

2. Practica la confesión: su objetivo es desbloquear las paredes del orgullo, resentimiento, vanidad y ego para afinar la libertad interior. Se recibe el abrazo-amor de Dios al hacerse como un niño. Esta es una práctica muy libre , si no te sientes preparado para ello puedes entrar a pedir la bendición de Dios.

3. Practica incrementar el tiempo de silencio interior: es la lengua oficial de Dios. Apaga la radio. Desconéctate de las redes sociales por un rato. Mira más hacia dentro de ti.

4. Practica acudir a un retiro de adviento para reflexionar sobre la vida cristiana y las prácticas en la vida de uno: acercarse más a Dios implica examinar a fondo el alma, los resultados de la vida. En este enlace tienes un ejemplo que puedes adaptar a tus necesidades personales.

5. Practica acudir a misa diaria: los cristianos católicos creemos en la transmutación del pan y el vino por la sangre y carne de Cristo por eso cada vez que comemos la hostia y tomamos el vino nos transfiguramos en otro Cristo, Dios en la tierra, luz en el mundo. Despertamos.

6. Practica rezar el rosario: como el mala para los tibetanos, el rezo del rosario nos mete en la célula de Dios, serena la mente, tranquiliza el corazón. Encontramos contentamiento. Practica esta meditación contemplativa por excelencia.

7. Practica elaborar un calendario de adviento para los niños pequeños e invitarlos cada día a hacer un ofrecimiento para educar el corazón en la generosidad y servicio. Nuestra cultura pone gran énfasis a la compra de regalos, es labor de los padres no dejar que nuestros niños olviden la grandeza de esta celebración. Algunos ejemplos de ofrecimientos : ayudaré a mis hermanos en algo que necesiten, limpiaré mi habitación, obedeceré a papi y mami a la primera, ofreceré mi día por los niños que no tienen madre y padre y una casa donde vivir. Compartimos un ejemplo de dinámicas de adviento.

En el adviento podemos pedir de manera especial a Dios “Señor, enséñame tus caminos, instrúyeme en tus sendas, haz que camine con lealtad: enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador”. Salmo responsorial de la misa del día/ Ciclo C Salmo 24.

Puedes ver una práctica de Meditación de Adviento y Navidad en este video que te compartimos:

Inspira y sana a otro esta Navidad,

Sheila.



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