8 mitos sobre la depresión desenmascarados

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Hay un hecho que quizás no sepas: la depresión es la principal causa de incapacidad médica en los Estados Unidos. Y aquí hay otro: la depresión afecta a alrededor del cinco al ocho por ciento de los adultos estadounidenses cada año. A pesar de su prevalencia, sin embargo, muchos de los mitos sobre la depresión siguen estando ahí. Una de las razones de la persistencia de estos mitos es que hay un gran estigma en torno a la depresión y las enfermedades mentales en general. Con demasiada frecuencia, las personas que tienen depresión se avergüenzan de admitirlo, y los que nunca la han experimentado pueden pensar que estar deprimido es un signo de debilidad. Es hora de hacer frente a algunos de los mitos más virales sobre esta condición.

Mito #1: Estar triste conduce a la depresión

Algunos psicólogos como Katherine Krefft, de la ciudad de Buzzards Bay, Massachusetts, se refieren al hecho de que si bien la tristeza puede ser una causa de la depresión, la ira es una causa mucho más común, especialmente la ira no reconocida y no tratada. Esto resulta más común en el sexo femenino, dado que se supone que las mujeres no deben enojarse, por lo que a menudo prefieren usar la palabra frustración en lugar de ira. Dice también Krefft que la tristeza normal causada por la pérdida o decepción rara vez conduce a la depresión. Ser capaz de sentirse triste en realidad significa que se está lo suficientemente sano como para estar en contacto con sus sentimientos.

Mito #2: Si no estás triste, no estás deprimido

Un bajón de ánimo provocado por una depresión no necesariamente está acompañado por un sentimiento de tristeza, dice Robert Rowney, psiquiatra, experto en trastornos del ánimo y director del Centro Clínico de Cleveland para Tratamientos de Trastornos del Ánimo. Pero si usted tiene otros síntomas de depresión cuya duración se extiende más allá de un par de semanas y están interfiriendo en su capacidad para trabajar o dormir, y además ha pensado en el suicidio, entonces es necesario que pida ayuda, señala Rowney.

Mito #3: Los síntomas de la depresión son todos mentales

Los síntomas de depresión sí incluyen síntomas mentales, como la tristeza, la ira, la ansiedad, confusión, desesperanza, vacío, pérdida de interés, y los pensamientos de suicidio. Pero los síntomas físicos también son comunes y pueden incluir falta de energía, cambios en el sueño y en los hábitos alimenticios, lentitud en los movimientos, dolores de cabeza, problemas estomacales y dolores en el cuerpo. Si usted ha presentado algunos de estos síntomas por dos semanas o más y están afectando su capacidad para funcionar normalmente, probablemente usted esté padeciendo de depresión.

Mito #4: Solo las mujeres se deprimen

El mito de que “los verdaderos hombres no se deprimen”, o de que ellos deberían simplemente resistirse y no demostrar los síntomas de la depresión, es particularmente dañino. Según el Dr. Rowney, a pesar de que las mujeres son más propensas a sufrir de depresión que los hombres, los tipos rudos y aparentemente muy fuertes también pueden padecer de esta condición. De hecho, la depresión puede ser más peligrosa en los hombres que en las mujeres. En un post anterior me referí a esto, pues la depresión en los hombres no siempre es bien diagnosticada ya que sus síntomas son muy diferentes. Por otro lado, los hombres son más propensos a evadir el tratamiento, a complicar la depresión con el abuso de sustancias, y cometer suicidio.

Mito #5: Es solo síndrome premenstrual (SPM), no depresión

El síndrome premenstrual (SPM) afecta hasta a un setenta y cinco por ciento de las mujeres y no es lo mismo que la verdadera depresión. Sin embargo, una condición relacionada, llamada trastorno disfórico premenstrual (TDPM), es un tipo real de depresión que afecta a las mujeres durante la segunda mitad de su ciclo menstrual. El TDPM afecta a alrededor del cinco por ciento de las mujeres y puede ser muy grave. El tratamiento puede incluir una combinación de medicamentos, psicoterapia y cambios en los hábitos de nutrición.

Mito #6: La depresión no se puede tratar

Otro mito que resulta ser muy persistente y peligroso es que los tratamientos para la depresión no funcionan y por lo tanto la persona solo debe esperar hasta que desaparezca sola. La verdad es que el tratamiento para la depresión por lo general funciona muy bien, y una depresión no tratada puede ser muy peligrosa. Las estadísticas señalan que alrededor del ochenta al noventa por ciento de las personas con depresión grave son tratadas con éxito y son capaces de volver a sus actividades cotidianas. La depresión no tratada es la causa número uno de suicidio.

Mito #7: La única manera de tratar la depresión es tomando antidepresivos

“A menos que tenga una forma grave de depresión, es probable que no necesite antidepresivos”, dice Krefft. “De hecho, los estudios muestran que muchas personas que toman antidepresivos no los necesitan”. La psicoterapia puede ser el mejor tratamiento para la depresión leve o moderada. La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una psicoterapia común para la depresión que le enseña a la persona a sustituir los pensamientos y comportamientos causantes de la depresión por unos más realistas y positivos. Igualmente, existen medicamentos naturales y terapias alternativas a las que se puede recurrir si la depresión no es grave. Cambios en los hábitos de alimentación son de gran ayuda también. En mi libro Sanar es una elección, dedico todo un capítulo a este tema ya que me parece una forma menos invasiva de mantener la depresión a raya. Una combinación de antidepresivos con TCC puede resultar mucho más beneficiosa que simplemente tomar el fármaco.

Mito #8: Los antidepresivos son para siempre

“No es cierto en absoluto”, dice Rowney. Agrega también que si la persona está tomando sus antidepresivos como debe ser durante nueve meses a un año, a partir de ahí podrá comenzarlos a disminuir de manera progresiva. Si bien algunas personas pueden necesitar una terapia más larga, esto no es la norma. Como sobreviviente de la depresión sé que adicionalmente si la persona durante este tiempo refuerza su tratamiento farmacológico con psicoterapia y adquiere herramientas personales que le permitan manejar la enfermedad, este período incluso pudiera ser menor.

Recuerde, la depresión es una enfermedad real y no hay razón para que nadie la esconda en el armario por más tiempo. Si usted presenta varios de los síntomas de una persona deprimida, por favor busque ayuda tal como lo haría ante cualquier otra enfermedad. Es hora de dejar los mitos de la depresión en el pasado, a donde pertenecen.

FUENTE: http://www.everydayhealth.com

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