A.R.F.A. los cuatro puntos cardinales del emprendimiento

La mejor forma de predecir el futuro es creándolo”. Peter Drucker

Emprender requiere de un gran número de habilidades y potencialidades que aseguren el inicio y la permanencia en la ruta del éxito. Bajo esa premisa debemos considerar estos cuatro puntos cardinales para el logro de los objetivos: Actitud-Recursos-Formalizar-Adelante (ARFA).

  1. Al Oeste del emprendimiento se encuentra el factor: “Actitud”. En esta primera clave encontramos características personales que hacen del emprendedor un candidato al éxito. Se requiere dar el salto, el momento es ahora. Muchas personas les cuesta dar ese primer paso por miedo al fracaso, es preferible equivocarse que quedarse inactivo. Acompañado, todo esto, de  claridad en el modelo de negocios vinculado con los valores, preferencias, gustos, habilidades y pasiones del emprendedor.
  2. Al Este del emprendimiento encontramos el factor: “Recursos”. El más importante es el recurso humano, sin embargo, se requiere también de recursos económicos. Estos recursos pueden llegar de cuatro formas: Financiar con recursos propios. Solicitarle recursos a familiares o amigos que crean en ti como persona y en tu proyecto. Banca, si te financias aumenta tu nivel de endeudamiento y se convierte en un fuerte pasivo. Si decides vender tu proyecto a socios capitalistas siempre debes estar pendiente de no perder tu mayoría accionaria.
  3. Al Sur del emprendimiento se encuentra el factor: “Formalizar”. Registrar una empresa o startup debe ser un paso fundamental para demostrar a clientes, proveedores, socios, bancos, comunidad y otros, que tu proyecto va en serio. Y mientras más rápido comience a facturar más pronto comienza el ciclo positivo. No debemos obviar que ningún comienzo es sencillo, las dificultades siempre estarán presentes, lo importante es no perder el foco de los objetivos que se quieren alcanzar, ya que la incertidumbre es una constante.
  4. Al Norte del emprendimiento se encuentra el factor: “Adelante” y no es casualidad. Mantener el foco y las operaciones siempre hacia adelante ante cualquier tipo de incertidumbre en empresa, sector, comunidad, localidad, país y región, el norte obligado es seguir adelante con todas las herramientas posibles, con aprendizaje continuo, sacando provecho de Internet y las Redes Sociales para darle presencia a las empresas incluso con alcance internacional, en un mundo cada día más multidimensional y por supuesto sin dejar a un lado el gran valor de hacer networking constantemente.

Decía Ralph Waldo Emerson “Una onza de acción vale una tonelada de teoría”. ¡Comience ya! Aquí están los cuatro puntos cardinales en la brújula del emprendimiento. Convertirse en emprendedor es un estilo de vida, que está lleno de retos para crear productos y servicios basados en comportamientos sociales y tecnologías emergentes que ayudan a las startups en el desarrollo de las oportunidades de negocios con alto valor agregado. Es importante que los más jóvenes busquen asesorarse con especialistas en marketing digital como herramienta fundamental para comunicar sobre sus marcas y no desperdiciar oportunidades de posicionamiento en los mercados competitivos. Los entornos difíciles siempre atentan contra los emprendedores, sin embargo, emprender es una carrera de resistencia enfocada en el éxito.



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