¡A remontar la cuesta!

El primer mes del año llega a su fin. Ya no quedan vacaciones, no hay compromisos pendientes ni fiestas ni sobras de Navidad. Febrero, además del mes del amor y la amistad, es el mes de remontar la cuesta. De ponernos serios para salir de los kilitos que hemos ganado y retomar esa rutina de ejercicios que tenemos aparcada esperando que se pase la flojera, se vayan todos los familiares o simplemente, regresemos de lleno a la cotidianidad.

Para remontar la cuesta lo primero que hay que hacer es dejar de lamerse las heridas. Dejar de pensar en los 30 días que hemos perdido o en lo poco que hemos logrado avanzar, si ya nos pusimos en marcha. Hay que pararse firme, ver a qué altura de la montaña estamos, saber cuánto nos falta por subir y determinar en cuántas etapas lo vamos (o lo podemos) hacer.

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El segundo paso es planificar. Pero planificar con los pies puestos sobre la tierra, más pensando en lo que podemos que en lo que queremos. Es vital evitar la frustración de las metas imposibles. Si en este 2017 quiero verme mejor, perder esos kilos que me sobran y tener una mejor condición física, tengo que planificar un entrenamiento progresivo. De nada me va a servir hacer un entrenamiento intensivo por una semana si eso me causa una lesión que me incapacita un mes. 

Independientemente de cuáles sean nuestros propósitos de Año Nuevo, la base para lograr lo que queremos siempre será una buena planificación. Y una buena planificación debe incluir una buena actitud.

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Si lo que quiero es conseguir un mejor empleo, postularme en 100 ofertas y sentarme a esperar puede no dar resultados. Pero si me planteo adquirir nuevos aprendizajes, tocar nuevas puertas y estar abierto al momento en que se presente la oportunidad, la posibilidad de conseguir lo que quiero se incrementa.

Tener una buena actitud, un pensamiento positivo y de logro frente a aquello que queremos alcanzar está avalado por la teoría, científicamente comprobada, de que el cerebro se cree todo lo que pensamos. Si piensas que no vas a poder realizar ese viaje que por años has soñado, así va a ser. Pero si por el contrario piensas que lo puedes lograr, y actúas en consecuencia, así va a ser también. Es lo que muchos llaman “magia”, Ley de la Atracción o el poder del pensamiento positivo. 

Así que hoy, sean cuales sean tus metas para este 2017, toma un lápiz y un papel para que escribas un plan. Si en este momento no tienes mucho tiempo, comienza por hacer un plan preliminar. Y que ese plan sea tu guía para remontar la cuesta.



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