Abre tu mente: explora, cree y crece

“La mente es como el paracaídas… sólo funciona si la tenemos abierta”. – Albert Einstein.

 No puedo evitar pensar que mientras más leo menos sé, metafóricamente hablando.

Hoy tomé uno de esos libros del montón de libros que tengo “por leer”, y abriendo el capítulo 1, en letra negrilla, encuentro una frase que dice “nadie sabe tanto como para ser pesimista”. Frase que además de inspirar esta nota, refleja lo que he estado pensando.

Cómo puede ser alguien pesimista en un mundo donde conocemos tan poco. Somos un pequeño punto en un universo incomprensiblemente vasto que no tiene fin. El corazón comienza a latir en el vientre de una madre tan solo unas semanas después de la concepción, lo que sigue siendo un misterio para todos en el planeta. En comparación con el conocimiento disponible somos apenas una semilla que germina.

Esta es la idea que mantengo en mente cuando encuentro a alguien, de mente cerrada, que está totalmente seguro de que solo hay una manera de hacer algo.

Una mente abierta nos permite explorar, creer y crecer. Una mente cerrada limita cualquier interpretación creativa.

Imagina lo que un pesimista, que haya vivido algunos doscientos años atrás, pensaría del mundo en que vivimos hoy: aviones, electricidad, automóviles, televisión, control remoto, internet, fax, teléfonos celulares y demás… todos estos avances han sido el resultado de mentes abiertas que han permitido que afloren el progreso, el crecimiento y la creatividad.

Si tus pensamientos están llenos de dudas y tienes una mente cerrada, actuarás por fuerza según esas dudas y esa mente cerrada y verás la evidencia de tus pensamientos, virtualmente en cualquier lugar en donde te encuentres.

Tener la mente abierta es una decisión personal, es la decisión de dejar el apego a lo que hemos estado condicionados a creer .

Una mente abierta es una mente pacífica que irradia amor, que practica el perdón, que es generosa, que respeta toda la vida, y lo más importante, que se visualiza como una persona capaz de hacer cualquier cosa que pueda concebir en su mente y en su corazón.

Cuando alguien sugiere algo que está en conflicto con tu condicionamiento, en vez de responder: “Eso es ridículo o imposible”… responde: “Nunca he considerado eso antes, lo pensaré».

Ábrete a las ideas de las personas y escucha con la mente abierta, aun cuando un pensamiento te parezca absurdo a primera vista.

Henri Ford dijo: Ya sea que creas que algo es posible o imposible, en los dos casos estarás en lo cierto. El contrato que tengas con la realidad y con todo lo que es posible es lo que determina el resultado.

 



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